Villa Mercedes

Ante las lluvias intensas, el municipio duplicó los operativos de limpieza de canales y advirtió sobre el peligro de inundaciones

Mariano Montoya explicó que se reforzaron las tareas de mantenimiento de desagües en distintos sectores de Villa Mercedes. Advirtió que la acumulación de basura, ramas, colchones y otros residuos puede provocar obstrucciones y agravar las consecuencias de las tormentas. También identificó zonas críticas y anunció la incorporación de equipamiento para emergencias.

Ante el incremento de las precipitaciones y la preocupación por la posibilidad de tormentas de gran intensidad durante los próximos meses, la Municipalidad de Villa Mercedes decidió duplicar los recursos humanos y la maquinaria destinados a la limpieza y mantenimiento de canales y desagües pluviales.

Así lo confirmó Mariano Montoya, responsable de las tareas vinculadas al mantenimiento de canales, durante una entrevista con La Mañana de Mercedes, en la que brindó detalles sobre los operativos que se desarrollan en distintos barrios, las dificultades que enfrenta el sistema de drenaje y la necesidad de un mayor compromiso de la comunidad.

Montoya explicó que las lluvias registradas en la región encendieron las señales de alerta y que el objetivo de los trabajos preventivos es garantizar que los canales se encuentren en condiciones para facilitar el escurrimiento del agua.

El funcionario reconoció que una precipitación extraordinaria puede provocar anegamientos incluso cuando los desagües funcionan correctamente, pero remarcó que mantenerlos libres de obstrucciones resulta fundamental para reducir el tiempo durante el cual el agua permanece acumulada en las calles.

Operativos simultáneos en distintos barrios

Según detalló, el municipio mantiene una programación permanente de limpieza y reforzó las cuadrillas para intervenir simultáneamente en diferentes puntos de la ciudad.

Entre los sectores donde se desarrollan trabajos mencionó el barrio Familia Unida, la zona de Borges y Belvedere y los canales vinculados con la circunvalación.

En este último sector, explicó que las tareas se extendieron hacia el interior de los conductos para retirar arena, sedimentos y residuos que dificultan el paso del agua.

También se realizaron intervenciones en La Ribera, el barrio Las 1000 Viviendas, las calles Paraguay y Guido, el sector de calle Dupuy y distintos canales próximos al cementerio.

Además, se programaron nuevas tareas en el canal Amaro Galán, uno de los sectores que forman parte del sistema de escurrimiento de la ciudad.

Montoya señaló que los operativos incluyen retroexcavadoras, camiones, maquinaria de carga y personal destinado específicamente a retirar los materiales acumulados.

La organización contempla cuadrillas de ocho operarios, jornadas de ocho horas y el apoyo de dos retroexcavadoras, una batea y camiones de menor porte.

Los sectores críticos y los problemas de nivelación

Durante la entrevista, el funcionario también identificó lugares donde las características del terreno dificultan el drenaje y generan problemas recurrentes cuando se producen precipitaciones importantes.

Uno de esos sectores se encuentra detrás del cementerio, donde explicó que existen terrenos bajos vinculados con antiguas explotaciones de hornos de ladrillos.

En esa zona se realizaron trabajos de nivelación, consolidación del suelo y modificaciones para orientar el escurrimiento hacia el canal Amaro Galán.

Sin embargo, reconoció que las condiciones del terreno imponen limitaciones y que algunos inconvenientes podrían repetirse durante tormentas extraordinarias.

También mencionó situaciones puntuales en el sector este de la ciudad, hacia el fondo de calle Europa, donde se analiza la posibilidad de incorporar dos cañerías adicionales para mejorar el desagote.

Otro de los lugares identificados corresponde a la zona de Ardiles y Tallaferro, donde existen construcciones ubicadas por debajo del nivel de la calle.

Montoya explicó que estas situaciones representan dificultades estructurales, debido a que el agua tiende naturalmente a acumularse en los terrenos más bajos.

En ese sentido, recomendó que quienes proyecten construir una vivienda consulten previamente los niveles de las calles y realicen los trabajos de relleno necesarios para evitar problemas posteriores.

Basurales que vuelven a formarse después de la limpieza

Uno de los aspectos más preocupantes de la entrevista estuvo relacionado con la acumulación de residuos en las inmediaciones de los canales.

Montoya describió situaciones en las que las cuadrillas municipales retiraron grandes cantidades de basura y, pocos días después, debieron regresar porque nuevamente se habían formado basurales.

Como ejemplo mencionó un operativo realizado en el sector de Jardín del Sur, hacia el fondo de calle Pedernera, donde se retiraron ocho bateas de residuos.

Según relató, una semana después fue necesario retirar otras cinco bateas y, transcurridos aproximadamente veinte días, los trabajadores encontraron nuevamente una cantidad de basura equivalente a dos camiones.

Esta situación obliga a destinar maquinaria, personal y recursos económicos a sectores que ya habían sido intervenidos, mientras otros puntos de la ciudad continúan requiriendo mantenimiento.

También señaló la existencia de basurales próximos a canales de la zona de Ardiles y La Fortuna, donde la acumulación de desperdicios representa un riesgo particular por el volumen de agua que circula hacia esos sectores.

Colchones, muebles, ramas y hasta televisores en los desagües

El funcionario aseguró que entre los elementos encontrados durante las tareas de limpieza aparecen colchones, muebles, restos de poda, maderas, botellas, bolsas y hasta aparatos electrónicos.

Incluso relató que se han retirado televisores de antiguas bocas de desagüe.

Explicó que las ramas y los residuos voluminosos constituyen uno de los mayores peligros, porque pueden quedar trabados en puentes o conductos y convertirse en el punto donde comienza a acumularse el resto de los materiales arrastrados por la corriente.

También advirtió sobre los restos de césped y las bolsas de residuos que son dejadas en la vía pública cuando existen alertas meteorológicas.

La lluvia puede arrastrarlas hacia las bocas de tormenta y generar obstrucciones que impidan el normal funcionamiento del sistema.

Por ese motivo, solicitó a los vecinos que eviten sacar bolsas de basura o restos de jardinería durante las tormentas y que esperen hasta el horario correspondiente de recolección.

Más equipamiento para responder a las emergencias

Además de los trabajos preventivos, el municipio reforzó su planificación para intervenir durante episodios meteorológicos de gran magnitud.

Montoya explicó que se dispone de motobombas y grupos electrógenos para actuar en lugares donde sea necesario acelerar el retiro del agua.

También indicó que se prevé incorporar dos motobombas adicionales y ampliar la disponibilidad de equipos de generación eléctrica.

Las tareas se coordinan con Defensa Civil y el sistema municipal de atención 147, además de contar con guardias destinadas al mantenimiento preventivo y a la respuesta durante las tormentas.

El funcionario explicó que existen situaciones imposibles de anticipar, como la caída de árboles dentro de los canales, el desprendimiento de grandes ramas o la acumulación de granizo que termina formando bloqueos de hielo.

En esos casos, los equipos deben intervenir durante la emergencia para restablecer la circulación del agua.

Una advertencia ante las lluvias extraordinarias

Montoya fue especialmente claro al referirse a los límites de cualquier sistema de drenaje frente a precipitaciones excepcionales.

Advirtió que, si se registraran 100 milímetros de lluvia en apenas media hora, sería prácticamente inevitable que distintos sectores de Villa Mercedes sufrieran anegamientos.

Sin embargo, diferenció dos situaciones: que el agua se acumule momentáneamente por la intensidad de la precipitación y que permanezca durante muchas horas o días debido a la obstrucción de los desagües.

El objetivo municipal, explicó, es reducir las consecuencias de esos fenómenos mediante canales despejados que permitan evacuar el agua con mayor rapidez.

También recordó las graves inundaciones ocurridas en otras ciudades argentinas y remarcó que las lluvias intensas representan un desafío que requiere preparación permanente.

El pedido a los vecinos: no arrojar basura y cuidar los canales

Sobre el cierre de la entrevista, Montoya insistió en que la prevención no depende exclusivamente de la maquinaria y del personal municipal.

Consideró que existe una responsabilidad compartida entre el Estado y los ciudadanos, especialmente en lo relacionado con la disposición de los residuos.

Destacó que el intendente dispuso duplicar los recursos destinados a la limpieza, pero advirtió que ese esfuerzo pierde efectividad cuando los canales vuelven a llenarse de basura inmediatamente después de cada intervención.

También sostuvo que las campañas de información y la difusión de imágenes de los operativos están contribuyendo a generar mayor conciencia sobre las consecuencias de arrojar desperdicios en lugares inadecuados.

La recomendación es concreta: no depositar ramas, muebles, colchones ni restos de poda en los canales; evitar arrojar residuos en sus inmediaciones y no dejar bolsas en la calle cuando se anuncian tormentas.

La advertencia final fue que una obstrucción no solamente perjudica a quienes viven junto a un canal, sino que puede provocar anegamientos en barrios enteros.

Con la temporada de lluvias por delante, Villa Mercedes intensifica los trabajos preventivos mientras las autoridades insisten en que el compromiso de los vecinos será determinante para reducir los riesgos.

Javier Furlotti

Administrador VM Multimedia

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