El Dr. Emanuel Correa Otazú, un colaborador y una “mula” detenidos e incomunicados por comercialización de estupefacientes

La Justicia Federal de Villa Mercedes avanza en una investigación que compromete al abogado Emanuel Correa Otazú, acusado de tener montado en su estudio jurídico un punto de venta de cocaína. Este viernes, tras una serie de procedimientos coordinados con la División Lucha contra el Narcotráfico de la Policía de San Luis, fueron detenidos e incomunicados el letrado, un colaborador y una joven de 20 años utilizada como “mula”.
Una investigación de meses
El fiscal federal Danilo Miocevic confirmó que el abogado era seguido desde hacía “muchos meses”, incluso antes de agosto de 2024, cuando aún regía el anterior código procesal. Según indicó, el plexo probatorio reunido es “contundente” e incluye requisas a consumidores, escuchas telefónicas y documentación de múltiples visitas al domicilio de Correa Otazú, que funcionaba como un kiosco de venta de cocaína.
En ese lugar, ubicado en Juan W. Gez 85, además de ser su vivienda funcionaba su estudio jurídico. Para el operativo se dio intervención al Colegio de Abogados, a fin de resguardar el secreto profesional y la privacidad vinculada a esa actividad.
La secuencia del operativo
La primera detención se produjo en la Terminal de Ómnibus de Villa Mercedes, donde una joven de 20 años que viajaba desde Córdoba fue interceptada con un paquete de 1,093 kilos de cocaína adosado a su cuerpo con cinta de embalar. El envoltorio llevaba la marca de un delfín sobre fondo amarillo, sello ya detectado en otros operativos de la Justicia Federal y vinculado a un cártel peruano que ingresa la droga al país desde Bolivia.
Simultáneamente, en el allanamiento de la vivienda de Correa Otazú se secuestraron alrededor de 15 gramos de cocaína fraccionada, sobres con anotaciones de ventas y elementos utilizados para el corte y acondicionamiento de la sustancia.
En otro domicilio, en Balcarce 1511, donde residía un colaborador, se hallaron estupefacientes, un arma de fuego, documentación y dispositivos electrónicos que serán peritados. En ambos lugares la Justicia informó que en total se incautó medio kilo de cocaína adicional junto a computadoras y celulares.
Un sello que abre la línea internacional
El fiscal Miocevic explicó que la droga secuestrada equivale a unas 4.372 dosis, con un valor superior a 21 millones de pesos en el mercado ilegal. Lo más llamativo, dijo, es la insignia del delfín, un sello que suele marcar el origen de la sustancia y que ya fue detectado en causas como la del sindicalista Juan Carlos Insúa. “En Argentina no se produce clorhidrato de cocaína, siempre hay una red transnacional detrás de estas células locales”, señaló, anticipando que la investigación busca determinar el alcance de las conexiones internacionales.
Tres detenidos incomunicados e indagatorias en curso
Con los resultados de los procedimientos, Correa Otazú, su colaborador y la joven “mula” quedaron detenidos e incomunicados, imputados por el delito de comercialización de estupefacientes agravada por la participación de tres o más personas.
Este viernes declararon ante la Justicia Federal Emanuel Correa Otazú y la joven que transportaba la droga, mientras que el colaborador prestará declaración indagatoria el próximo lunes, con el patrocinio de otro defensor público.
El fiscal resaltó que aún hay otras medidas en desarrollo y que la investigación continúa reuniendo pruebas sobre la posible red de distribución y sus nexos con organizaciones de mayor envergadura.
Megaoperativo en Villa Mercedes
Los allanamientos de esta causa formaron parte de un megaoperativo antidrogas desplegado en seis domicilios de Villa Mercedes el 29 de agosto, con apoyo de las UROP 1, 2 y 4.
En total, las medidas ordenadas por el Juzgado Federal permitieron secuestrar:
- 1,7 kilos de cocaína en distintos puntos de la ciudad.
- 170 gramos de marihuana, plantas, semillas y aceite de cannabis.
- Un troquel de LSD.
- Más de $3,6 millones en efectivo, además de divisas extranjeras.
- Armas de fuego, balanzas de precisión, celulares, computadoras y documentación de interés.
La droga incautada equivale a unas 6.800 dosis, valuadas en más de 36 millones de pesos en el mercado ilegal.