
El Gobierno nacional avanzó con una reducción de aranceles e impuestos internos para celulares y otros productos electrónicos con el objetivo de bajar los precios al consumidor y estimular la competencia. La decisión, formalizada a través de los decretos 333 y 334, impacta de lleno en el mercado de tecnología y reaviva el debate sobre el futuro de la industria radicada en Tierra del Fuego.
La medida más relevante es la eliminación progresiva del arancel a la importación de celulares, que pasará del 16% al 8% en una primera etapa y llegará al 0% en enero de 2026. A esto se suma la reducción de aranceles para videoconsolas, que bajan del 35% al 20%.
En paralelo, el Ejecutivo dispuso una baja de los impuestos internos para celulares, televisores, monitores y aires acondicionados importados, que pasan del 19% al 9,5%. Para los productos fabricados en Tierra del Fuego, en tanto, el impuesto interno se elimina por completo, quedando en 0%.
Desde el Gobierno aseguran que el objetivo es hacer más accesibles los productos electrónicos y acompañar el proceso desinflacionario. De acuerdo a estimaciones privadas, los celulares importados podrían registrar bajas de hasta el 25% en sus precios finales, mientras que los fabricados en la isla reducirían su valor alrededor de un 11%. En el caso de televisores y aires acondicionados, la caída de precios oscilaría entre el 10% y el 13%, según el origen.
Sin embargo, el anuncio encendió alertas en el entramado industrial fueguino. El gobernador Gustavo Melella advirtió que las medidas representan un golpe para la producción local y anticipó que evalúa llevar el tema a la Justicia. En la misma línea, empresarios del sector señalaron que la competencia con equipos importados más baratos pone en riesgo la continuidad de la fabricación nacional.
Desde la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (Afarte) valoraron la baja de impuestos internos, pero expresaron su preocupación por la quita de aranceles. A su vez, la Unión Obrera Metalúrgica anunció un paro total en las plantas de Ushuaia y Río Grande, al advertir que miles de puestos de trabajo podrían verse afectados.
Como medida compensatoria, el Ejecutivo habilitó un régimen simplificado de importación para pequeños envíos de productos fabricados en Tierra del Fuego, destinados al consumo personal, que permitirá a las empresas vender de forma directa y online.
En el plano macroeconómico, especialistas advierten que la baja de aranceles podría incrementar las importaciones, aunque con un impacto limitado sobre la balanza comercial. En 2024, las compras externas de electrónicos rondaron los USD 4.500 millones, cerca del 8% del total importado. El debate vuelve a poner en el centro el régimen de promoción fueguino, vigente hasta 2053 y cuestionado incluso por el Fondo Monetario Internacional por su costo fiscal.



