
La iniciativa obtuvo 42 votos a favor y 21 en contra. La senadora nacional por San Luis fue la encargada de presentar los fundamentos del proyecto, que propone cambios en las internaciones involuntarias, el abordaje de las adicciones y las modalidades de atención. Ahora deberá ser debatido en Diputados.
El Senado de la Nación aprobó una reforma de la Ley Nacional de Salud Mental, vigente desde 2010, con 42 votos afirmativos y 21 negativos. La iniciativa, impulsada por el Gobierno nacional, obtuvo media sanción y continuará su tratamiento legislativo en la Cámara de Diputados.
Durante la sesión tuvo una participación destacada la senadora nacional por San Luis, Ivanna Arrascaeta, de La Libertad Avanza, quien preside la Comisión de Salud de la Cámara alta y actuó como miembro informante del proyecto.
La legisladora fue la encargada de presentar los principales fundamentos de la propuesta y explicar los cambios que se buscan introducir en la legislación.
Qué modificaciones propone la reforma
Uno de los principales aspectos del proyecto está relacionado con las internaciones involuntarias ante situaciones de riesgo grave. La iniciativa plantea modificar los criterios de intervención para facilitar respuestas oportunas frente a determinadas situaciones críticas.
También contempla fortalecer el trabajo de los equipos interdisciplinarios, incorporar nuevas modalidades de atención y ampliar el abordaje de las adicciones, incluida la ludopatía.
Según los fundamentos expuestos durante el debate, la propuesta mantiene el carácter excepcional de las internaciones y la prohibición de prácticas manicomiales.
Arrascaeta: «Llegar a tiempo y no dejar solas a las familias»
Durante su intervención, la senadora puntana sostuvo que uno de los objetivos centrales de la reforma es disponer de herramientas que permitan actuar oportunamente ante situaciones de crisis.
Arrascaeta resumió ese propósito en dos conceptos: «llegar a tiempo» y «no dejar solas a las familias».
La legisladora también reconoció que la normativa vigente significó un avance en el reconocimiento de derechos, aunque señaló que su implementación evidenció dificultades que requieren respuestas concretas.
Un debate con participación de instituciones y provincias
El tratamiento de la iniciativa incluyó la participación de más de 70 representantes de instituciones y organizaciones vinculadas con la salud mental.
Además, se incorporaron aportes de las provincias a través del Consejo Federal de Salud.
La discusión legislativa gira en torno a cómo mejorar las herramientas de intervención y atención, preservando los derechos de las personas que atraviesan situaciones de padecimiento mental.
El proyecto pasa a Diputados
Con la aprobación en el Senado, la reforma obtuvo su primera instancia legislativa favorable, pero todavía no modifica la ley vigente.
El texto deberá ser analizado por la Cámara de Diputados, donde continuará el debate sobre los alcances de los cambios propuestos y su implementación en el sistema sanitario argentino.



