En medio de la tensión por Malvinas, Milei autorizó una compra secreta de equipamiento militar

El Gobierno nacional dispuso una nueva adquisición para las Fuerzas Armadas bajo la clasificación de secreto militar. La medida impide conocer públicamente qué material se comprará, cuánto costará, quién será el proveedor y a qué fuerza estará destinado. La decisión se produce en un contexto de creciente tensión diplomática con el Reino Unido por las Islas Malvinas.
El Gobierno de Javier Milei autorizó una nueva operación de adquisición de equipamiento destinado a las Fuerzas Armadas argentinas, pero decidió mantener bajo estricta reserva los detalles de la contratación, mediante su clasificación como secreto militar.
La disposición quedó establecida en el Decreto 1205/2026, publicado este lunes 19 de octubre en el Boletín Oficial y firmado por el presidente Javier Milei y el ministro de Defensa, teniente general Carlos Presti.
La particularidad de la medida es que no se difundieron públicamente las características del material que se pretende adquirir, su valor económico, la empresa proveedora ni la fuerza militar que recibirá el equipamiento.
La decisión se enmarca en el programa de modernización y reequipamiento de las Fuerzas Armadas que viene desarrollando el Ejecutivo nacional.
Qué implica declarar una compra como secreto militar
La resolución se fundamenta en la Ley de Defensa Nacional 23.554, la Ley de Reestructuración de las Fuerzas Armadas 24.948 y el Decreto 9390/63.
Esta última normativa contempla la clasificación como secreto militar de determinadas adquisiciones, construcciones o fabricaciones consideradas fundamentales para la preparación y utilización de las Fuerzas Armadas.
La aplicación de esta categoría permite que las operaciones contractuales correspondientes queden exceptuadas de los mecanismos habituales de publicidad y difusión establecidos para las contrataciones del Estado.
En consecuencia, la ciudadanía no puede conocer, a partir de la información publicada, las condiciones comerciales y técnicas de esta adquisición.
El decreto establece que la Subsecretaría de Gestión Administrativa del Ministerio de Defensa será la encargada de instrumentar las actuaciones necesarias para concretar la operación.
La decisión llega en medio de nuevas tensiones por Malvinas
La medida se conoce en un escenario de creciente tensión diplomática entre Argentina y el Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas y las actividades de explotación petrolera en el Atlántico Sur.
En las últimas semanas, el Gobierno argentino anunció sanciones contra empresas que desarrollan actividades hidrocarburíferas en el archipiélago sin autorización nacional y promovió acciones legales vinculadas a esas operaciones.
También impulsó un procedimiento internacional relacionado con el proyecto petrolero Sea Lion y anunció la construcción de una base naval en Tierra del Fuego.
Por su parte, el Gobierno británico manifestó su rechazo a las medidas argentinas y expresó su posición respecto de los derechos de los habitantes de las islas.
Aunque la nueva adquisición militar se produce en ese contexto, no se informó oficialmente que el equipamiento reservado tenga una vinculación directa con el conflicto diplomático por Malvinas.
Los antecedentes de compras militares reservadas
No es la primera vez que la administración nacional utiliza la figura de secreto militar para operaciones relacionadas con equipamiento de defensa.
Durante la actual gestión se dictaron otras disposiciones de características similares, varias de ellas vinculadas con la incorporación de aviones de combate F-16 adquiridos a Dinamarca.
Los decretos 370/2024, 807/2024 y 1073/2024 contemplaron aspectos de la adquisición de esas aeronaves, la infraestructura necesaria para su operación y contratos complementarios.
En tanto, el Decreto 735/2026 estableció condiciones de reserva para la exportación temporal de material relacionado con los aviones, destinada a tareas de mantenimiento y actualización.
Sin embargo, la nueva operación se tramita mediante un expediente diferente y no contiene referencias expresas a los F-16 ni a la Fuerza Aérea Argentina.
Más de 445 millones de dólares destinados a equipamiento militar y de seguridad
El programa de modernización de las capacidades de defensa representa uno de los ejes de la política militar del Gobierno nacional.
De acuerdo con un relevamiento periodístico basado en registros de contrataciones estatales y acuerdos bilaterales, entre diciembre de 2023 y agosto de 2026 se destinaron aproximadamente 445 millones de dólares a armamento y equipamiento militar y de seguridad.
De ese total, unos 381,4 millones de dólares correspondieron a las Fuerzas Armadas y 63,7 millones al área de Seguridad.
La adquisición más significativa fue la de 24 aviones de combate F-16 a Dinamarca, por aproximadamente 301,2 millones de dólares, con un esquema de pagos distribuido en cinco cuotas anuales.
Los primeros seis aviones arribaron al país en diciembre de 2025 y fueron presentados oficialmente en el Área Material Río Cuarto, en la provincia de Córdoba.
Una segunda tanda de seis aeronaves llegó durante septiembre de 2026, mientras que se proyecta completar la incorporación de las unidades restantes antes de finalizar 2027.
Blindados, helicópteros y aviones de patrullaje
La renovación del equipamiento militar también contempla la incorporación de vehículos blindados Stryker 8×8 provenientes de Estados Unidos.
El acuerdo inicial comprende ocho unidades por aproximadamente 20 millones de dólares, con posibilidades de ampliar la flota en el futuro.
Asimismo, se avanzó en un programa para incorporar helicópteros UH-60L Black Hawk, con una previsión de hasta 20 aeronaves y un techo presupuestario de 140 millones de dólares.
En materia de vigilancia marítima, la Armada Argentina incorporó aviones de patrulla P-3 Orion adquiridos a Noruega, destinados a fortalecer las capacidades de control sobre el Atlántico Sur y los espacios marítimos nacionales.
También forman parte del proceso de reequipamiento helicópteros Bell 407GXi y vehículos logísticos Unimog para el Ejército.
Submarinos y fragatas, entre los proyectos futuros
El proyecto de Presupuesto Nacional 2027 contempla autorizaciones de endeudamiento para avanzar en la eventual adquisición de tres submarinos convencionales y dos fragatas multimisión.
Las previsiones ascienden a 2.300 millones de dólares para los submarinos y 1.200 millones para las fragatas.
Entre las alternativas evaluadas para recuperar la capacidad submarina argentina figuran propuestas de fabricantes franceses y alemanes.
Sin embargo, estas operaciones todavía dependen de definiciones presupuestarias, negociaciones comerciales y eventuales acuerdos de financiamiento.
En ese escenario, la nueva compra declarada bajo secreto militar abre interrogantes sobre el destino del equipamiento, su costo y su participación dentro del proceso de modernización de la defensa nacional.
Por el momento, el Gobierno mantiene reservada esa información y no se conocen públicamente mayores precisiones sobre la operación.



