
La sífilis registró en 2025 un fuerte incremento en Argentina y alcanzó la cifra más alta de los últimos cinco años. Según datos del Boletín Epidemiológico Nacional, se notificaron 55.183 casos en la población general, lo que representa un aumento del 71% en comparación con el valor mediano del período 2020–2024.
La mediana de casos acumulados en los cinco años previos había sido de 33.571, lo que implica un crecimiento absoluto de 21.612 contagios, equivalente a una suba del 64%. La diferencia entre ambos porcentajes responde a los métodos de cálculo utilizados, aunque ambos reflejan un mismo fenómeno: un incremento marcado y sostenido de la enfermedad.
El aumento se observó también en mujeres embarazadas, donde los casos pasaron de una mediana de 11.396 a 12.532 en 2025, lo que equivale a un incremento del 10%, un dato que genera especial preocupación por los riesgos durante la gestación.
El boletín sanitario señala que la sífilis puede afectar a personas de cualquier edad y condición social y que no genera inmunidad, por lo que es posible la reinfección. En ese sentido, una encuesta de AHF Argentina indicó que el 28% de los casos en varones corresponde a reinfecciones.
En relación con otras infecciones de transmisión sexual, la gonorrea mostró una baja del 43% en los casos notificados, aunque con un aumento del 33% en los confirmados por laboratorio. Las infecciones por Chlamydia trachomatis y Mycoplasma genitalium se mantuvieron estables, mientras que la secreción genital purulenta en varones aumentó un 65%, posiblemente vinculada a mejoras en la detección.
Las autoridades sanitarias atribuyen el crecimiento de la sífilis a su alta transmisibilidad en etapas iniciales, la falta de prevención, el acceso desigual al diagnóstico y al tratamiento oportuno, y a la ampliación del sistema de vigilancia. Subrayan la necesidad de reforzar campañas de prevención, promover el uso del preservativo y facilitar el acceso a pruebas rápidas, que permiten detectar la infección en pocos minutos.



