Gustavo Otegui en La Mañana de Mercedes: “Vivimos en una sociedad superagresiva y el Estado tiene que ordenar lo que pasa en redes”

El abogado Gustavo Otegui visitó este jueves el programa La Mañana de Mercedes y dejó una extensa reflexión sobre el clima social, la agresividad en redes sociales, la crisis política, el deterioro económico y la necesidad de recuperar reglas claras para la convivencia democrática.
Durante la charla con Javier Furlotti, Otegui planteó que la discusión sobre la falta de regulación en redes no es nueva, pero sí se volvió cada vez más urgente en los últimos años. En ese sentido, advirtió que el crecimiento de la participación digital, sumado a la desinformación, la postverdad y el impacto de la inteligencia artificial, generó un escenario en el que muchas veces se opina, se acusa o se agravia sin ningún tipo de límite.
Redes sociales, agravios y vacío legal
Otegui sostuvo que hoy existe una fuerte desigualdad entre quienes ejercen una actividad formal en medios de comunicación y quienes publican acusaciones o agravios desde redes sociales sin consecuencias.
“Esto requiere orden y requiere un encuadre jurídico adecuado”, señaló, al tiempo que remarcó que muchas personas que participan del debate público de buena fe terminan expuestas a insultos, descalificaciones o campañas de agresión.
El abogado explicó incluso que, en su caso personal, comenzó a tomar precauciones antes de aceptar entrevistas periodísticas: consulta si la nota será en vivo y si estará abierta a comentarios, justamente para evitar quedar sometido a agresiones gratuitas en redes.
También remarcó que el fenómeno no se limita a una fuerza política o a un sector social determinado. Para Otegui, el problema atraviesa a toda la sociedad y refleja un deterioro general del vínculo entre las personas.
“Nadie tiene derecho a insultar a nadie”
Uno de los ejes centrales de la entrevista fue el tono del debate público en la Argentina actual. Otegui cuestionó la naturalización del agravio y consideró que no se puede justificar la violencia verbal ni desde el poder ni desde la oposición, ni tampoco desde el anonimato de las redes.
En esa línea, sostuvo que la sociedad atraviesa un momento de fuerte tensión, con años de frustración, deterioro económico y malestar acumulado, algo que termina impactando en todos los ámbitos: la calle, el transporte, los comercios y también la política.
“Vivimos en el marco de una sociedad superagresiva”, resumió.
Críticas a la dirigencia y falta de renovación
En el plano político, Otegui analizó la crisis de representación que atraviesan los partidos tradicionales, con especial referencia a la Unión Cívica Radical y al peronismo en San Luis. A su entender, tanto en la provincia como a nivel nacional persisten estructuras envejecidas, sin renovación y con dirigentes que no han sabido interpretar los cambios sociales ni el surgimiento de nuevos liderazgos.
Según expresó, durante años se repitieron prácticas políticas cerradas, con escasa apertura a las nuevas generaciones, y eso hoy pasa factura. En ese marco, consideró que gran parte de la dirigencia tradicional no logra conectar con los sectores más jóvenes, que encuentran otras referencias políticas y otros lenguajes.
Preocupación por el escenario internacional y el rol de Argentina
Otro tramo de la entrevista estuvo centrado en la situación internacional y en la posición argentina frente a conflictos externos. Otegui se mostró prudente, pero dejó entrever su preocupación por la posibilidad de que el país se involucre en disputas geopolíticas que, a su entender, no le corresponden directamente.
Planteó que la Argentina, con sus propios problemas estructurales, no debería quedar expuesta a conflictos armados o tensiones globales ajenas, sobre todo en un contexto regional e internacional sumamente inestable.
Economía, obra pública y deterioro social
En uno de los pasajes más contundentes, el abogado hizo referencia a la crisis económica y social que atraviesa el país. Señaló que el ajuste del Estado y la reducción del gasto pueden haber respondido a una demanda de una parte de la sociedad, pero advirtió que eso, por sí solo, no alcanza si no se traduce en mejoras concretas para la vida cotidiana.
En ese sentido, mencionó la falta de obra pública, el deterioro de la infraestructura, el desempleo, la caída del consumo y la pérdida del poder adquisitivo. También habló del cierre de locales, de la falta de circulante y de la desigualdad creciente entre precios y salarios.
Para Otegui, la Argentina necesita un plan estructural que combine orden fiscal con inversión, infraestructura, trabajo y una mirada social más profunda.
El impacto del ajuste en jubilados, niños y sectores vulnerables
Uno de los tramos más sensibles de la entrevista llegó cuando se abordó la situación de los jubilados, los niños y las personas en situación de vulnerabilidad. Allí Otegui fue especialmente crítico con una dirigencia política que, según expresó, discute privilegios y disputas internas mientras amplios sectores de la sociedad enfrentan situaciones límite.
Habló del deterioro en la calidad de vida de los adultos mayores, de la dificultad de muchas familias para acceder a alimentos y medicamentos, y del daño profundo que genera el hambre en la infancia.
Para el abogado, ningún plan económico puede ser sostenible si no atiende la coyuntura social y si no prioriza a quienes más necesitan del Estado.
Justicia, garantías y exposición pública
En el tramo final, Otegui también se refirió al tratamiento público de causas judiciales y cuestionó el nivel de exposición, presión y condena anticipada que muchas veces se genera alrededor de procesos que todavía están en trámite.
Advirtió sobre la diferencia entre la información real de un expediente y la información que luego circula o se publica, y consideró que muchas veces se opina sin conocer el contenido concreto de las actuaciones judiciales.
En ese marco, defendió principios como el derecho de defensa, la presunción de inocencia, el debido proceso y las garantías constitucionales, al tiempo que alertó sobre el riesgo del “escarnio público” y la liviandad con la que a veces se juzga a personas antes de una resolución definitiva.
Un llamado a bajar la agresión
La visita de Gustavo Otegui a La Mañana de Mercedes dejó, más que una entrevista puntual, una radiografía preocupante sobre el tiempo que atraviesa la sociedad argentina: redes sin regulación clara, debate público degradado, crisis de liderazgo, malestar económico y un sistema político y judicial sometido a la presión constante de la exposición pública.
Su mensaje final, en definitiva, fue una invitación a recuperar responsabilidad, respeto y racionalidad en una sociedad cada vez más crispada.



