Hartazgo en barrio San José: vecinos de la ex Artimer piden una intervención urgente y la demolición del predio abandonado

Los vecinos de la zona de Ramón Valdés, entre Leonismo Argentino y Guayaquil, en el barrio San José de Villa Mercedes, volvieron a alzar la voz por el estado de abandono del predio donde supo funcionar la ex láctea Artimer, un lugar que hoy se transformó en un foco de preocupación por los yuyos, la mugre, el deterioro estructural y los reiterados hechos de inseguridad.
Durante un móvil realizado en el lugar, residentes del sector describieron una situación que aseguran se volvió insostenible. Denuncian que el inmueble, hoy en ruinas y totalmente abierto, se convirtió con el paso del tiempo en un espacio utilizado por personas para consumir drogas, refugiarse, protagonizar peleas e incluso generar episodios violentos a metros de las viviendas familiares.
Un edificio abandonado en medio de una barriada consolidada
La ex Artimer forma parte de una zona densamente habitada, con familias que viven allí desde hace más de dos décadas. Lo que alguna vez fue un establecimiento productivo emblemático para la ciudad, hoy aparece convertido en una estructura deteriorada, invadida por malezas, escombros y basura.
Los vecinos advierten que el problema no es solamente estético ni urbano. Sostienen que el predio representa un riesgo sanitario y de seguridad, por la presencia de roedores, alimañas y personas que ingresan de manera permanente al lugar.
Además, señalaron que en distintos sectores de la estructura ya hubo derrumbes parciales y que incluso, según relataron, en los últimos años se fueron robando hierros y otros materiales de la construcción, lo que debilitó todavía más el edificio.
“Estamos cansados”
Uno de los vecinos que habló en el lugar resumió con crudeza el sentimiento del barrio: “Estamos cansados”. El reclamo apunta a que el inmueble sea cerrado de manera definitiva, limpiado a fondo y, si no hay otra alternativa, demolido.
Según expresó, las familias conviven a diario con situaciones extremas: peleas, presencia policial constante, personas que ingresan al predio para consumir sustancias y escenas violentas que alteran por completo la vida cotidiana del sector.
El testimonio fue aún más fuerte al relatar que su hijo pequeño no puede jugar tranquilo en la vereda y que en el barrio ya se registraron episodios alarmantes, incluso con personas heridas en las inmediaciones.
Reclamo a los dueños y pedido de respuesta oficial
Los residentes aseguran que tiempo atrás hubo una limpieza parcial y promesas de cerrar el lugar, pero nada se resolvió de fondo. Por eso, ahora exigen que los propietarios del predio se hagan cargo de una vez por todas o, en su defecto, que intervenga el Estado.
El pedido es concreto: que el lugar sea intimado, saneado y clausurado, o bien que se avance con medidas más drásticas si el abandono persiste. La preocupación también alcanza al aspecto estructural, ya que el edificio presenta un marcado deterioro y podría representar peligro tanto para quienes viven alrededor como para quienes ingresan al lugar.
Un conflicto que lleva años
La ex fábrica forma parte de una etapa productiva de Villa Mercedes que muchos vecinos recuerdan con nostalgia. Allí funcionó primero la láctea Artimer y luego también otro emprendimiento vinculado a la actividad cárnica. Pero el paso del tiempo, el cierre de la actividad y la falta de mantenimiento derivaron en la situación actual.
Hoy, lo que fue una fuente de trabajo y producción aparece como un símbolo del abandono urbano. En el barrio sostienen que ya no alcanza con promesas ni intervenciones parciales: reclaman una solución real y definitiva.
Mientras tanto, la preocupación crece entre quienes conviven todos los días con un inmueble arruinado que, aseguran, se convirtió en una amenaza para la tranquilidad del sector.



