Jury a Santiago Ortiz: Walter Aguilar admitió que llegó con una opinión casi formada y que el debate lo llevó a cambiar su voto

En una charla exclusiva con Javier Furlotti, el diputado provincial Walter Aguilar analizó en profundidad el desarrollo del Jury de Enjuiciamiento al juez Santiago Ortiz y explicó por qué terminó votando por su no culpabilidad, a pesar de haber llegado a la apertura del proceso con una posición prácticamente definida en favor de la destitución.
Aguilar, miembro del Jurado de Enjuiciamiento, fue contundente al describir el impacto que tuvo el desarrollo del debate en su postura personal:
“Yo cuando me senté ese día tenía la destitución en la cabeza. Había leído la acusación y, sinceramente, creía que el juez Ortiz tenía todas las de perder”.

Una acusación que parecía sólida
El legislador recordó que en la etapa inicial siete votos avalaron la apertura del juicio político y la suspensión del magistrado, una decisión dura que reflejaba el clima previo dentro del tribunal.
“Cuando votamos la apertura, muchos estábamos convencidos de que había causales serias. Yo acompañé esa decisión sin dudarlo”, reconoció.
Sin embargo, Aguilar explicó que su análisis previo estaba basado casi exclusivamente en el planteo acusatorio y que el giro comenzó cuando decidió estudiar en profundidad la defensa.

El punto de inflexión: la defensa
El diputado relató que fue advertido por su propio hijo —profesional del derecho— sobre la solidez del planteo defensivo:
“Me dijo: ‘Prestá mucha atención a la defensa, porque no es lo que vos pensás. Está muy bien construida, es muy fina’”.
Ese consejo resultó clave. Durante el desarrollo del Jury, Aguilar aseguró que la exposición de la defensa fue determinante:
“La defensa fue una clase magistral. Yo personalmente felicité a Roberto Pereira. Ahí empezamos a darnos cuenta de que muchas de las acusaciones no se sostenían”.

Testigos que desarmaron la acusación
Según Aguilar, el quiebre definitivo se produjo con la declaración de los propios testigos ofrecidos por la acusación:
“Con los mismos testigos que presentó el procurador, la causa empezó a desmoronarse. Las acusaciones se fueron desestimando solas”.
En ese punto, sostuvo que varios votos que inicialmente se inclinaban por la destitución comenzaron a entrar en duda.
“Cuando cerramos el debate, ya no éramos siete u ocho a favor de destituir. Empezamos a decir: ‘Guarda con esto’”.
El debate interno y el voto final
Aguilar reveló detalles poco conocidos de las deliberaciones puertas adentro del Jurado:
“Cuando llegó el momento de votar, cada uno tuvo que fundamentar su decisión durante 15 o 20 minutos. Ahí se terminó de consolidar el cambio”.
El resultado fue contundente: ocho votos contra uno para declarar no culpable al juez Ortiz.
“Yo cambié mi voto porque entendí que no había sustento real para la destitución. Y lo digo con total tranquilidad”.
La causa nunca se detuvo
Otro punto clave señalado por Aguilar fue que, pese a la excusación de Ortiz, la causa principal nunca se frenó ni sufrió perjuicio alguno:
“La causa siguió su curso normal, no hubo demoras ni irregularidades. Eso también fue determinante”.
En ese sentido, cuestionó la idea de que se hubiera afectado la imagen del Poder Judicial:
“¿Qué era peor? ¿Que el juez advirtiera una situación personal o que se lo acusara después de ocultarla? Para mí, actuó correctamente”.
Transparencia y aprendizaje institucional
El diputado valoró que el proceso haya sido transmitido en vivo y seguido por la ciudadanía:
“Por primera vez la gente pudo ver cómo se juzga a un juez. Eso fortalece a la democracia”.
Finalmente, aseguró que la experiencia lo dejó con un aprendizaje profundo:
“Yo vine al Jury para aportar a una mejor justicia. Y si cambiar de opinión es parte de eso, entonces bienvenido sea”.



