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La inflación bajó al 1,5% en San Luis durante septiembre: alimentos, salud y educación siguen presionando los precios

El Índice de Precios al Consumidor provincial mostró una desaceleración respecto de agosto y registró uno de los valores más bajos de 2026. Sin embargo, la inflación acumulada alcanzó el 20,5% y la suba interanual llegó al 31,9%. Los alimentos continuaron siendo determinantes en el costo de vida, con aumentos de hasta el 48% en algunos productos.

La inflación en San Luis registró una variación del 1,5% durante septiembre, por debajo del 1,7% observado en agosto, según el informe difundido por la Dirección Provincial de Estadística y Censos. El dato confirmó una desaceleración mensual, aunque los incrementos acumulados en productos y servicios esenciales continúan impactando sobre el poder adquisitivo de las familias.

Con este resultado, el Índice de Precios al Consumidor de San Luis (IPC-SL) acumuló un aumento del 20,5% durante los primeros nueve meses de 2026, mientras que la variación interanual, medida respecto de septiembre del año pasado, se ubicó en el 31,9%.

El registro de septiembre fue el tercero más bajo del año, solamente superado en términos de menor inflación por julio, con el 1,3%, y mayo, con el 1,4%.

Los alimentos continúan teniendo un fuerte impacto

Aunque otros rubros registraron aumentos porcentuales superiores, el capítulo Alimentos y Bebidas fue el que más contribuyó al resultado general de septiembre.

Este segmento presentó una variación mensual del 1,7%, acumuló un incremento del 20,5% desde enero y alcanzó una suba interanual del 34,7%.

Su incidencia fue de 0,75 puntos porcentuales sobre el índice general, lo que significa que explicó aproximadamente la mitad de la inflación mensual provincial.

Entre los productos básicos relevados, el pan francés aumentó un 1,2%, pasando de $2.634,96 a $2.666,07 por kilogramo. La harina registró una suba del 2,4%, mientras que el litro de leche en sachet avanzó un 1,9%, hasta alcanzar los $2.505,38.

La yerba mate también mostró un incremento del 2,5%, con un precio de $2.876,15 por medio kilo.

Uno de los movimientos más significativos se produjo en el tomate, cuyo precio promedio pasó de $2.803,44 a $4.150,75 por kilogramo, equivalente a un aumento del 48,1% en apenas un mes.

En contrapartida, algunos productos registraron disminuciones. El aceite de girasol bajó un 2,1%, mientras que la papa retrocedió un 7,2%, pasando de $2.351,29 a $2.182,93 por kilogramo.

Salud, educación y servicios personales entre los mayores aumentos

El rubro Otros bienes y servicios encabezó las subas mensuales con un incremento del 3%. Dentro de esta categoría se destacaron los ajustes en servicios de cuidado personal, cigarrillos y productos relacionados.

Educación ocupó el segundo lugar, con un aumento del 2,2%, principalmente por las modificaciones en las cuotas de establecimientos educativos y, en menor medida, por los precios de los artículos de librería.

Por su parte, Atención médica y gastos para la salud registró una suba del 2%, impulsada por incrementos en medicamentos, consultas profesionales y tratamientos odontológicos.

Estos movimientos reflejan que, pese a la desaceleración del índice general, distintos gastos habituales de los hogares continuaron encareciéndose.

El contexto nacional y el comportamiento de los precios

La evolución de la inflación provincial se enmarca en un escenario económico nacional en el que la variación del Índice de Precios al Consumidor constituye uno de los principales indicadores para evaluar el costo de vida y el poder adquisitivo.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) elabora el indicador nacional, que permite observar la evolución de los precios en el conjunto del país y comparar las tendencias entre distintas regiones.

Aunque los índices provincial y nacional comparten el objetivo de medir los cambios en los precios al consumidor, sus resultados no necesariamente coinciden debido a diferencias en las canastas relevadas, las ponderaciones y la cobertura geográfica.

En San Luis, el comportamiento de septiembre mostró una reducción en el ritmo general de aumentos, pero también evidenció que los gastos vinculados con alimentación, educación y salud siguen representando una presión sobre los presupuestos familiares.

Cómo evolucionó la inflación en San Luis durante 2026

El año comenzó con una inflación del 2,5% en enero, que se aceleró al 3,4% en febrero, el nivel mensual más alto de los primeros nueve meses.

En marzo, el indicador se ubicó en el 3,2% y posteriormente comenzó a descender: abril registró un 2,4%, mayo un 1,4% y junio un 1,6%.

Julio marcó el mínimo anual con un 1,3%, seguido por un repunte al 1,7% en agosto y una nueva desaceleración al 1,5% en septiembre.

De esta manera, la provincia cerró el tercer trimestre con una inflación mensual inferior al 2%, aunque el aumento acumulado del 20,5% desde enero muestra que los precios siguen creciendo.

La desaceleración significa que los precios aumentaron a un ritmo menor, no que hayan bajado en términos generales. Por eso, el impacto sobre los ingresos y el consumo continúa siendo uno de los principales desafíos económicos para las familias de San Luis.

Javier Furlotti

Administrador VM Multimedia

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