Perpetua para Walter Velázquez por el crimen de su madre: los detalles del caso Marta Magallán y las claves del juicio

La Justicia de San Luis condenó a Walter Javier Velázquez a la pena de prisión perpetua por el homicidio de su madre, Marta Magallán, en un caso que conmocionó a Villa Mercedes por la crudeza del hecho y por el vínculo entre víctima y victimario. El tribunal lo declaró autor penalmente responsable del delito de homicidio calificado por el vínculo, con expresa declaración de reincidencia.
El debate oral concluyó este martes 31 de marzo de 2026, pero la causa había llegado a juicio tras una extensa investigación judicial que incluyó medidas de coerción, pericias y una fuerte discusión entre fiscalía y defensa sobre la calidad de la prueba. Según la reconstrucción del Ministerio Público Fiscal, el crimen ocurrió en la madrugada del 29 de enero de 2024, cerca de las 3:30, en un departamento del barrio Santa Rita de Casia de Villa Mercedes. Allí, el acusado habría atacado a su madre con golpes de puño y maniobras de estrangulamiento que provocaron su muerte.
Un dato a corregir en la cronología del caso
Uno de los puntos que surge al revisar la cobertura previa es una inconsistencia en la fecha. El comunicado final difundido este 31 de marzo menciona que el homicidio ocurrió el 29 de enero de 2023, pero las publicaciones anteriores de VM24 y otros reportes judiciales sitúan el hecho en enero de 2024, por lo que ese dato aparece como el más consistente con el desarrollo de la causa y del juicio.
Qué sostuvo la fiscalía
En la apertura del juicio, el fiscal de juicio Ernesto Lutens expuso que Velázquez llegaba al debate imputado por un delito que prevé prisión perpetua. La acusación sostuvo no solo que el hijo de la víctima la atacó dentro de la vivienda, sino también que, tras el hecho, habría retirado un televisor del domicilio antes de abandonar el lugar. Ese comportamiento posterior fue incorporado por la fiscalía dentro de la secuencia del caso.
En los alegatos finales, el Ministerio Público Fiscal remarcó que la muerte fue violenta y que las lesiones descriptas por la médica forense eran compatibles con maniobras de estrangulamiento. También sostuvo que durante el debate no surgieron elementos que permitieran afirmar la participación de una tercera persona y que, pese a los problemas de adicción mencionados en testimonios, no existían alteraciones que permitieran declarar la inimputabilidad del acusado.
La estrategia de la defensa
La defensora oficial Rocío Mediavilla pidió la absolución. Desde el inicio del debate, la defensa cuestionó la consistencia de la acusación y planteó que la prueba reunida no alcanzaba para una condena. Señaló supuestas deficiencias en las pericias genéticas, la falta de testigos presenciales, la ausencia de una inspección ocular en la escena y contradicciones en otros elementos de la causa.
En esa línea, durante los alegatos de cierre también insistió en que no se había alcanzado el grado de certeza exigido para una sentencia condenatoria y sostuvo que algunos estudios científicos habían quedado incompletos o sin el cotejo necesario.
El camino hasta el juicio
Antes del debate oral, el expediente pasó por distintas instancias en el Juzgado de Garantía Nº 4 de la Segunda Circunscripción Judicial. En mayo de 2024, el juez Santiago Ortiz prorrogó la prisión preventiva del imputado y además ordenó una prueba de ADN, considerada por la fiscalía como una medida clave para fortalecer la investigación. En esa etapa, el acusado fue trasladado al Servicio Penitenciario Provincial.
Ya en marzo de 2026, el juicio comenzó formalmente en la Sala de Juicios Orales Nº 1. En la primera jornada declararon cinco testigos, y días después el tribunal recibió la declaración de ocho testigos más en la continuidad de la etapa probatoria. Finalmente, tras los alegatos de clausura, llegó el veredicto que selló la condena a perpetua.
Quiénes integraron el tribunal
El tribunal estuvo integrado por las juezas Cintia Martín, como presidenta, y Daniela Estrada, como primera vocal, junto al juez Mauro D’Agata Henríquez como segundo vocal. La secretaría estuvo a cargo del Dr. Héctor Lazzari. Por el Ministerio Público Fiscal intervinieron Ernesto Lutens y Nadia Segura, mientras que la defensa fue ejercida por la Dra. Rocío Mediavilla.
Con esta sentencia, el caso Marta Magallán llega a su instancia más fuerte dentro del proceso: una condena a prisión perpetua que cierra el juicio oral, aunque todavía quedará por ver si la defensa impulsa nuevas presentaciones o recursos en instancias posteriores. Esa última posibilidad es una inferencia procesal habitual y no surge todavía de una confirmación pública en las notas relevadas.



