
La situación fiscal de San Luis volvió a encender señales de alerta en el arranque de 2026. Durante el primer trimestre, la provincia registró una caída real del 7,2% en los recursos que recibe por coparticipación federal, leyes especiales y compensaciones, en comparación con el mismo período del año pasado. El retroceso se ubicó por encima de la media nacional y volvió a exponer el impacto que tiene la menor recaudación nacional sobre las cuentas provinciales.
El comportamiento mensual mostró que la tendencia negativa se sostuvo sin interrupciones desde enero. En el detalle del trimestre, la baja fue del 7,1% en enero, del 8,3% en febrero y del 5,6% en marzo, con el dato adicional de que en este último mes los envíos fueron incluso más bajos en términos nominales que en los meses anteriores.
En el contexto nacional, las transferencias automáticas a las provincias totalizaron $16,34 billones entre enero y marzo, con una suba nominal frente a igual tramo de 2025, aunque al descontar la inflación eso se tradujo en una baja real del 6,4%. En ese escenario, San Luis quedó entre las jurisdicciones más golpeadas del país.
Entre las provincias más afectadas
El retroceso de San Luis la ubicó entre las provincias con peor desempeño en el inicio del año. En el ranking nacional, quedó en el quinto lugar entre las más perjudicadas, detrás de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. La pérdida estimada para el distrito puntano fue calculada en $27.571 millones respecto del primer trimestre de 2025.
A la vez, desde el Gobierno provincial remarcaron que el deterioro no es un episodio aislado, sino parte de una secuencia que ya se venía observando durante 2025. Según el análisis oficial, si se toma solamente la coparticipación acumulada, los niveles actuales se ubican alrededor de un 11,4% por debajo de los valores habituales de la última década.

Ganancias e IVA, en el centro de la caída
La explicación principal del retroceso aparece en los dos impuestos más importantes de la masa coparticipable: Ganancias y el IVA. De acuerdo al análisis económico, ambos tributos explican cerca del 94% del total distribuido entre las provincias. En marzo, Ganancias mostró una caída real interanual del 12,7%, mientras que el IVA retrocedió 4% real.
En el caso de Ganancias, el descenso estuvo vinculado a cambios en el esquema de anticipos de las empresas, que pasó de 10 a nueve pagos anuales. Eso hizo que en marzo de 2026 no ingresaran anticipos de compañías con cierre en diciembre, algo que sí había ocurrido un año antes. En paralelo, el IVA moderó su caída respecto de los primeros meses del año, aunque siguió mostrando números negativos.
Austeridad y equilibrio fiscal
Frente a este panorama, la administración provincial volvió a insistir en la necesidad de sostener una política de austeridad y un seguimiento riguroso del gasto público. La postura oficial apunta a preservar el equilibrio fiscal en medio de un escenario en el que los recursos nacionales llegan con menor fuerza y condicionan la capacidad financiera de la provincia.
Con este resultado, el comienzo de 2026 se convirtió en uno de los peores arranques de los últimos años en materia de recaudación real para San Luis. El dato no solo confirma la continuidad de la tendencia descendente, sino que también obliga a mirar con atención cómo evolucionarán los próximos meses, en un contexto donde la coparticipación sigue siendo una de las principales fuentes de financiamiento provincial.



