San Luis y Mendoza blindan Desaguadero con un control policial conjunto y monitoreo de patentes y rostros

San Luis y Mendoza dieron este martes un nuevo paso en materia de seguridad regional al firmar un convenio específico de colaboración interjurisdiccional que permitirá crear una zona unificada de control policial en el límite entre ambas provincias, con base operativa en el corredor de Desaguadero.
El acuerdo fue rubricado por el gobernador de San Luis, Claudio Poggi, y su par mendocino, Alfredo Cornejo, y contempla la integración logística y operativa de las fuerzas de seguridad, además de la puesta en marcha de un centro de monitoreo conjunto para el seguimiento de dominios vehiculares y rostros de quienes crucen entre ambas jurisdicciones.
La sede del nuevo esquema estará ubicada en la Isla de Servicios de San Luis, sobre la ruta nacional 7, en el edificio donde anteriormente funcionaba la Policía Caminera. Allí se proyecta montar un centro inteligente de vigilancia, con tecnología específica para lectura de patentes y control de personas en tránsito.
Durante el acto, Poggi definió la firma como “un paso muy importante” y remarcó que el convenio viene a formalizar una articulación que, según dijo, ya se venía desarrollando en los hechos entre ambas policías. En ese sentido, vinculó esta decisión con el acuerdo regional firmado el 31 de mayo de 2024 en Desaguadero por San Luis, Mendoza y San Juan, orientado a reforzar la seguridad en los puestos limítrofes.
El mandatario puntano sostuvo además que la coordinación entre provincias resulta clave para evitar fisuras que puedan ser aprovechadas por organizaciones delictivas. También recordó que la nueva etapa busca dejar atrás el aislamiento institucional que, a su entender, afectó a San Luis hasta fines de 2023.
Uno de los puntos centrales del convenio es la extensión recíproca de jurisdicción de las fuerzas de seguridad en una franja de seis kilómetros hacia cada lado del límite interprovincial. Esa ampliación permitirá una actuación más ágil, coordinada y efectiva en una zona considerada estratégica por el intenso flujo vehicular y de personas.
Poggi adelantó que en ese mismo sector se pondrá en valor el edificio existente para convertirlo en un centro de monitoreo integrado para ambas policías. Estimó que la habilitación podría concretarse en unos cinco o seis meses, mientras que desde Mendoza señalaron un plazo de entre 120 y 160 días.
Cornejo, por su parte, destacó la importancia del corredor de Desaguadero sobre la ruta 7 y valoró la posibilidad de mejorar los controles sin generar demoras innecesarias. También subrayó que la integración de bases de datos entre ambas provincias será una herramienta clave para reforzar la prevención.
En ese marco, explicó que el futuro centro de monitoreo contará con cámaras capaces de identificar patentes y rostros, lo que permitirá avanzar sobre alertas específicas sin paralizar por completo la circulación. Además, planteó la necesidad de acceder a información nacional vinculada a chapas patentes robadas o extraviadas para detectar vehículos adulterados.
La ministra de Seguridad de San Luis, Nancy Sosa, señaló que el objetivo central es darle institucionalidad a un trabajo conjunto que ya se viene realizando y, al mismo tiempo, generar un sistema más dinámico para quienes transitan por la zona. Según indicó, el uso de alertas previas permitirá orientar los controles hacia situaciones puntuales y evitar inspecciones indiscriminadas sobre todo el tránsito.
El convenio también prevé intervención conjunta de personal policial, uso compartido de infraestructura, incorporación de recursos tecnológicos y armonización de procedimientos, en una lógica de cooperación operativa permanente entre ambas provincias.
Cómo será la infraestructura
La directora de Infraestructura en Seguridad, Leila Vega, brindó detalles sobre la obra prevista para el destacamento y el futuro centro de monitoreo.
El proyecto contempla la adecuación y mantenimiento de un conjunto edilicio compuesto por dos bloques unidos por una cubierta metálica, que generará un espacio semicubierto para el estacionamiento de hasta 24 vehículos.
El Bloque A tendrá unos 244 metros cuadrados cubiertos distribuidos en dos niveles. En planta baja se instalarán oficinas administrativas, guardia, sanitarios, office, cuatro celdas y sala de máquinas. En la planta alta funcionarán seis oficinas adicionales y un sanitario destinado a tareas operativas y de gestión.
En tanto, el Bloque B contará con 128 metros cuadrados en una sola planta y estará destinado al descanso del personal policial y a servicios complementarios para el funcionamiento del destacamento.
Del acto participaron además el jefe de Policía de San Luis, Juan Carlos Serrano; el subjefe Néstor Miranda; la directora de Infraestructura en Seguridad, Leila Vega; el subsecretario de Tecnología Aplicada a la Seguridad de Mendoza, Leandro Biskupovich; y el director de Tecnología en Seguridad de San Luis, Javier Salomón, entre otros funcionarios.
Con este convenio, San Luis y Mendoza apuestan a fortalecer la seguridad en uno de los pasos más transitados de la región, con una estrategia basada en coordinación institucional, tecnología y control focalizado.



