Lo dijo José Martínez, papá de la nena abusada por el profesor de básquet Víctor Figueroa y en relación a las idas y vueltas que revictimizan permanentemente a la nen. Martínez fue muy duro y relista al exponer que le tocó perder una hija de dos años y medio por el cáncer pero que el dolor de un hijo abusado no se compara. Mira la nota