Solidaridad en las 960: un comedor comunitario asiste a más de 130 personas cada sábado en Villa Mercedes

En el barrio Santa Rita, popularmente conocido como “las 960 Viviendas”, un grupo de vecinos lleva adelante una tarea silenciosa pero fundamental: sostener un comedor y roperito comunitario que cada semana brinda asistencia a decenas de familias, jubilados y personas en situación de vulnerabilidad.
El equipo de “La Mañana de Mercedes” recorrió el lugar y dialogó con quienes impulsan este espacio solidario, ubicado en el monoblock 4, departamento F, sobre la zona de Guayaquil e Yrigoyen.
Más que un plato de comida
Belén, una de las referentes del comedor, explicó que actualmente entregan alrededor de 130 viandas todos los sábados y además sostienen un roperito comunitario donde las familias pueden acceder a abrigo, calzado, colchones y distintos elementos esenciales.
“Trabajamos con jubilados, pensionados, mamás solteras y muchos niños del barrio”, contó.
Pero el trabajo no termina en la asistencia alimentaria. El grupo también articula tareas con la salita del barrio, realiza actividades recreativas y acompaña situaciones sociales complejas vinculadas a la salud, la contención emocional y las adicciones.
El impacto de la crisis
Durante la recorrida, los voluntarios coincidieron en que la demanda creció notablemente en los últimos tiempos.
“Antes venían principalmente chicos y familias jóvenes. Ahora vemos muchos más abuelos y personas mayores que no llegan a fin de mes”, señalaron.
Según relataron, muchas personas deben elegir entre comprar medicamentos o alimentarse, mientras otras llegan al comedor buscando ropa, frazadas o simplemente un espacio de acompañamiento.
“La gente viene desmoralizada, con vergüenza, sintiendo que molesta. Y ahí también aparece la contención humana”, explicaron durante la entrevista.
Jóvenes, adicciones y contención
Uno de los aspectos más destacados del trabajo comunitario es la participación de jóvenes del barrio, a quienes invitan a sumarse a actividades solidarias y recreativas.
El objetivo es alejarlos de situaciones vinculadas a las adicciones y generar espacios de integración.
“Los invitamos a cocinar, doblar ropa, colaborar y sentirse parte de algo bueno”, contaron los integrantes del equipo.
También adelantaron que comenzarán a trabajar junto a la salita barrial en talleres y actividades para adultos mayores, niños y adolescentes.
Castraciones y trabajo territorial
Además del comedor, el espacio articula campañas de castración junto a organizaciones protectoras de animales y realiza tareas territoriales de limpieza y asistencia barrial.
Franco, integrante de una cuadrilla comunitaria, explicó que recorren permanentemente el barrio y toman contacto directo con las necesidades de los vecinos.
“Hoy vemos mucha gente grande buscando comida entre los residuos. Eso te rompe”, expresó.
Cómo colaborar
El comedor recibe donaciones de ropa, frazadas, colchones, muebles, alimentos y calzado.
Quienes deseen colaborar pueden acercarse al monoblock 4, departamento F, en el barrio Santa Rita, o comunicarse al teléfono:
📞 2657-548224
Los voluntarios remarcaron que cualquier aporte ayuda a sostener el trabajo que realizan cada semana.



