Una historia que se amasa desde 1901: la panadería Closa celebra 125 años en Villa Mercedes

En el cierre del móvil de La Mañana de Mercedes, la transmisión se trasladó a un lugar emblemático de la ciudad: la panadería de la familia Closa, que este año celebra nada menos que 125 años de historia.
Con el tono distendido de siempre, la charla arrancó entre bromas, pero rápidamente se transformó en un recorrido por la memoria viva de un comercio que atravesó generaciones, crisis y cambios profundos en la forma de producir y vender.
Fernando Closa, tercera generación al frente del negocio, recordó que todo comenzó a principios del siglo XX, cuando sus abuelos llegaron y abrieron un comercio que inicialmente era de ramos generales, hasta consolidarse como panadería.
Del horno a leña a la tecnología moderna
Uno de los puntos más interesantes fue la evolución del proceso productivo. En sus comienzos, el pan se hacía en hornos de mampostería alimentados a leña, con un trabajo completamente manual y un enorme esfuerzo físico.
“Se consumían toneladas de leña por día, había humo, ceniza y un trabajo muy exigente. Después todo fue evolucionando hacia el gas y hoy a hornos rotativos mucho más eficientes”, explicó.
El cambio no solo fue tecnológico, sino también estructural: lo que antes era una cuadra completa de producción hoy se optimizó en espacios más reducidos, con mayor capacidad.
Tradición y adaptación constante
A lo largo de los años, la panadería también fue mutando en su oferta. Desde épocas de panadería pura hasta etapas de polirrubro, minimercado y una propuesta que hoy combina lo clásico con nuevas demandas.
El panificado sigue siendo el corazón del negocio, con productos tradicionales como bizcochos, facturas y pan, pero también se sumaron opciones como chipá, sándwiches, productos congelados y variedad de dulces.
“Lo clásico sigue funcionando, pero hay que adaptarse a lo que la gente pide”, resumió.
El impacto de la economía en el consumo
La charla también dejó espacio para analizar el contexto actual. Closa explicó que, si bien la actividad se mantiene, el consumo viene golpeado por la pérdida del poder adquisitivo.
“Hoy los aumentos en materias primas son fuertes y el ingreso de la gente no acompaña. Se ve una caída del consumo y un crecimiento de la deuda familiar”, señaló.
Según describió, los incrementos de costos en los últimos meses rondan entre el 10% y el 15%, lo que obliga a ajustar precios en un escenario complejo para comerciantes y clientes.
Un comercio que es parte de la ciudad
Más allá de los números, la panadería sigue siendo un punto de referencia para los vecinos. Con décadas de historia, clientes fieles y nuevas generaciones incorporándose al trabajo, el legado continúa.
El cierre del móvil fue, como no podía ser de otra manera, entre risas y con la promesa de compartir algo rico, celebrando no solo un aniversario, sino también la permanencia de un comercio que forma parte de la identidad de Villa Mercedes.



