Una mudanza que nunca ocurrió: el plan de madre e hija para dejar Villa Mercedes antes de ser asesinadas

Vanesa Zanni y su hija Tatiana estaban a pocos días de abandonar Villa Mercedes para comenzar una nueva etapa en la provincia de Buenos Aires. Una propuesta laboral en la ciudad bonaerense de Junín aparecía como la posibilidad concreta de dejar atrás la precariedad económica y construir un futuro más estable. Ese proyecto quedó truncado de la manera más brutal: ambas fueron asesinadas con un nivel de violencia extrema.
Según la hipótesis que sostienen las fiscales Gisela Milstein y Mariana Olguín, las víctimas fueron atacadas por Dayana Macarena Peralta y su pareja, Axel Emiliano Criscito, quienes actuaron en conjunto. La autopsia reveló un ensañamiento estremecedor: 70 puñaladas contra Vanesa Zanni y 66 contra Tatiana, de apenas 13 años.
Un contexto de extrema vulnerabilidad
Vanesa, de 45 años, atravesaba una situación económica muy delicada. Vivía junto a su hija en una humilde vivienda del barrio San José, propiedad de su amiga Julieta Curti, con quien mantenía un vínculo fraternal. Hubo días en los que madre e hija no tenían siquiera comida suficiente, según relató la fiscal durante la audiencia.
Pese a ese escenario, ambas sostenían una expectativa clara: mudarse después de las fiestas y empezar el 2026 con otra estabilidad, lejos de la incertidumbre que marcaba sus días en Villa Mercedes.

Una guarda temporaria que terminó en tragedia
En ese marco, Vanesa aceptó hacerse cargo de Dayana Peralta, de 21 años, pero dejó expresamente asentado ante el Juzgado de Familia Nº 2 que la guarda sería solo por 15 días, ya que debía mudarse a Buenos Aires.
Peralta había sido encontrada en Justo Daract junto a su novio, ambos en situación de calle. La joven manifestó no querer regresar a la casa de su padrastro, a quien acusó de haber abusado de ella durante años, situación que derivó en la apertura de una causa penal en la Fiscalía con intervención en Contexto de Género, Diversidad Sexual, Infancias y Adultos Mayores.
El ingreso del acusado al hogar
La joven fue alojada en la vivienda de Zanni junto a su novio Criscito, quien comenzó a frecuentar el lugar de manera constante. Vanesa permitió que se quedara, aunque Tatiana manifestó incomodidad y desconfianza hacia el joven, según expuso la fiscal Milstein.
Madre e hija, junto a Curti, integraban el comedor comunitario “Igualdad”, una iniciativa solidaria del barrio San José. Esa vocación de ayuda fue, según los investigadores, el contexto que permitió el ingreso de los acusados al hogar.

El ataque
De acuerdo con la investigación, el doble crimen fue cometido con un cuchillo tipo pescador, sin pausas y con una violencia desmedida. Los peritos concluyeron que el ataque continuó incluso cuando las víctimas ya no presentaban signos vitales, lo que evidencia un grado extremo de ensañamiento.
El último mensaje de WhatsApp enviado por Tatiana permitió establecer con precisión el horario del ataque.
La causa
Ambos imputados permanecen detenidos, acusados de un doble homicidio agravado por el vínculo, la alevosía y la violencia extrema. La investigación continúa mientras la ciudad intenta asimilar una tragedia que truncó un proyecto de vida que estaba a punto de comenzar.



