Villa Mercedes en alerta: 34 alcoholemias positivas, vandalismo con residuos y controles más duros

Villa Mercedes volvió a quedar bajo la lupa por un fin de semana atravesado por conductas que preocupan cada vez más: decenas de alcoholemias positivas, hechos de vandalismo con bolsas de residuos en distintos sectores de la ciudad, menores consumiendo alcohol en la vía pública y operativos por motos con caños de escape adulterados.
El jefe de la Policía Municipal, Daniel Bravo, confirmó que entre el viernes, el sábado y el domingo se registró un número elevado de infracciones por conducción bajo los efectos del alcohol. Según detalló, durante el fin de semana se detectaron más de 20 casos en una primera etapa y luego, solo entre la noche del sábado y el domingo, se sumaron 34 alcoholemias positivas.
El funcionario remarcó que varios de los infractores ya eran reincidentes y advirtió que algunos casos muestran un nivel de desprecio por las normas que obliga a revisar con mayor dureza el esquema de sanciones vigente.
“Estamos viendo personas que ya son reincidentes por cuarta vez en alcoholemia positiva. Algo evidentemente no está alcanzando para corregir estas conductas”, planteó.
Reincidencias, agresiones y preocupación oficial
Bravo también expuso la preocupación por situaciones particularmente graves. Mencionó el caso de un conductor reincidente, empleado público, que tiempo atrás ya había protagonizado una agresión contra inspectores municipales y que volvió a ser detectado en infracción.
En ese contexto, sostuvo que la problemática no puede leerse solamente como una falta de tránsito, sino como una conducta reiterada de riesgo para terceros y de desprecio por la autoridad.
Además, valoró el trabajo conjunto con la Policía de la Provincia y agradeció el respaldo operativo recibido durante los controles del fin de semana, marcados también por las malas condiciones climáticas.
Basura rota y vecinos perjudicados
Otro de los ejes que encendió las alarmas fue el vandalismo contra residuos domiciliarios. De acuerdo a lo informado, en los últimos días se reiteraron los hechos de personas que rompen bolsas de basura dejadas por los vecinos para la recolección, generando desorden en distintos puntos de la ciudad y multiplicando el trabajo del personal municipal.
Bravo señaló que se identificó a dos jóvenes adultos vinculados a estos episodios y aclaró que no se trata de personas en situación de necesidad extrema, sino de conductas vandálicas que perjudican tanto a los frentistas como a los trabajadores de servicios públicos.
“Hay vecinos que acomodan su basura, hacen canastos, tratan de mantener limpio el frente de su casa y después se encuentran con todo destruido. Eso genera bronca y obliga a un doble esfuerzo del personal de recolección”, indicó.
En ese marco, el funcionario adelantó que se analiza aplicar con mayor firmeza el Código Municipal de Faltas, que contempla sanciones por rotura y arrojo indebido de residuos.
Trabajo comunitario como castigo
Uno de los puntos más fuertes del planteo oficial pasa por avanzar en sanciones que no se limiten a una multa económica.
Bravo recordó que el Código de Faltas prevé la posibilidad de reemplazar o complementar sanciones monetarias con tareas comunitarias, y consideró que esa herramienta podría resultar más efectiva en casos de vandalismo urbano.
La idea es que quienes rompan bolsas, arrojen residuos en lugares indebidos o provoquen daños en el espacio público deban cumplir trabajos vinculados justamente al mantenimiento y la limpieza de la ciudad.
Desde el área de Control Urbano sostienen que ya hubo antecedentes de contraventores que pagaron sus faltas mediante trabajo comunitario, una modalidad que, según remarcan, tiene un efecto reparador y educativo.
Menores con alcohol y fiestas clandestinas
El panorama del fin de semana también incluyó otra situación preocupante: nueve adolescentes fueron demorados por consumir bebidas alcohólicas en la vía pública. De acuerdo a lo informado, había chicos de entre 11 y 13 años, una situación que reavivó el debate sobre el rol de las familias, los controles y la responsabilidad adulta.
Bravo y los conductores del programa coincidieron en que no se trata solo de una cuestión policial o municipal, sino también de un problema social y familiar que requiere mayor compromiso de los padres.
En ese mismo sentido, el funcionario recordó intervenciones en fiestas clandestinas donde se detectó presencia de menores y episodios de violencia extrema, incluido un caso reciente en el que una persona efectuó disparos.
Más motos secuestradas y operativos cerrojo
Durante la noche del domingo también se montaron operativos conjuntos con la Policía provincial para frenar maniobras peligrosas y la circulación de motos con escapes adulterados.
Según Bravo, se secuestraron preventivamente más de 25 motocicletas en distintos procedimientos, en el marco de un esquema de control que busca reducir situaciones de riesgo, ruidos molestos y conductas temerarias en la vía pública.
El funcionario señaló que la intención del municipio es profundizar estas acciones y, al mismo tiempo, impulsar cambios normativos para endurecer las consecuencias.
Endurecer penas y acortar plazos de compactación
Como parte de esa estrategia, Bravo adelantó que desde la Secretaría de Gobierno se analiza enviar un proyecto al Concejo Deliberante para endurecer sanciones y acortar los plazos de compactación de motos y vehículos secuestrados.
La propuesta apunta a evitar que el Estado siga absorbiendo durante largos períodos los costos de depósito, custodia y mantenimiento de unidades retenidas por infracciones graves.
Además, vinculó esta discusión con un cambio cultural pendiente en la ciudad. Según afirmó, Villa Mercedes presenta cifras muy altas de alcoholemias positivas en comparación con otras ciudades de la región y necesita avanzar hacia un esquema más estricto y ejemplificador.
En ese sentido, sostuvo que el objetivo es claro: prevenir siniestros, evitar nuevas víctimas viales y desalentar conductas que ponen en riesgo a toda la comunidad.



