Villa Mercedes se unió para ayudar a reconstruir “Es Lo Mío” tras el incendio que golpeó al histórico comercio céntrico

Hay comercios que forman parte de la vida cotidiana de una ciudad. Lugares que durante años acompañan generaciones, charlas, encuentros y rutinas. Y cuando algo les pasa, el golpe también se siente colectivo. Eso ocurrió en Villa Mercedes con el incendio que destruyó gran parte de “Es Lo Mío”, el tradicional local ubicado en calle Salta 42.
Su propietario, Luis Zeni, todavía intenta procesar lo ocurrido. En diálogo durante la recorrida realizada en el lugar, contó que nunca había atravesado una situación semejante y que el impacto emocional es incluso más fuerte que el económico. Después de más de 22 años de trabajo diario en el comercio, el incendio arrasó no solo con mercadería e instalaciones, sino también con parte de una historia construida durante décadas.
“Uno no lo vive solamente por lo material, sino desde lo sentimental”, expresó conmovido, mientras recibía permanentemente muestras de apoyo de vecinos y clientes históricos del local.
Según explicó Zeni, el fuego habría comenzado en el sector superior del comercio, en un sobretecho donde existían materiales de aglomerado y cableado eléctrico. Las causas exactas aún deberán ser confirmadas por las pericias correspondientes.
Las llamas provocaron importantes daños en ropa, calzado, mobiliario y estructura. El humo también afectó gran parte de la mercadería. Pero en medio de ese panorama devastador apareció otra imagen: vecinos acercándose a colaborar, comerciantes ayudando, trabajadores ofreciendo mano de obra y clientes históricos acercándose simplemente para dar un abrazo.
“Es Lo Mío” no era solamente un local comercial. Para muchos mercedinos era un lugar familiar, de años, de confianza y cercanía. Por eso el incendio generó tanta conmoción en distintos sectores de la ciudad.
Con el objetivo de comenzar a recuperarse, Luis Zeni confirmó que este jueves realizarán una feria solidaria frente al comercio desde las 17:00 o 18:00 horas, donde venderán ropa al costo para reunir fondos y empezar lentamente la reconstrucción.
En medio del duro momento, el mensaje que más se repitió durante toda la jornada fue uno solo: Villa Mercedes no deja solos a los suyos.



