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Violencia, silencio judicial y reclamo social: nueva marcha por Yohana Escudero en Villa Mercedes

La muerte de Yohana Pamela Escudero, de 36 años, continúa rodeada de conmoción, dolor y un creciente reclamo social en Villa Mercedes. Este miércoles por la tarde, familiares, amigos y vecinos volverán a movilizarse por el centro de la ciudad para exigir justicia y el total esclarecimiento de un caso que la familia considera un femicidio.

La concentración será a las 19 horas en la Plaza del Viejo Mercado, en lo que será la segunda marcha desde el fallecimiento de la mujer.

Un entorno marcado por la violencia

Los familiares sostienen que Yohana fue víctima de violencia física y psicológica durante años por parte de su pareja, Lucas Gatica, y que ese accionar también alcanzó a los hijos de la mujer, hoy de 5 y 14 años, quienes quedaron al cuidado de la familia materna.

Una de las hermanas describió un escenario de terror permanente dentro del hogar: golpes reiterados, amenazas de muerte y episodios de extrema agresividad. Según su testimonio, incluso cuando el niño era apenas un bebé habría sido golpeado. La niña menor, relataron, muestra signos evidentes de trauma: tiembla al hablar, se cubre el rostro ante gestos afectivos y reacciona con miedo cuando alguien intenta abrazarla.

Testigos del horror

La familia considera que los testimonios de los menores serán determinantes para el avance de la causa. Esperan que, tras el fin de la feria judicial, se concreten las entrevistas en Cámara Gesell, una instancia clave para reconstruir el contexto de violencia en el que vivían.

Aseguran que ambos niños no solo fueron víctimas directas, sino también testigos reiterados de las agresiones contra su madre.

Antecedentes que nunca se investigaron

Los Escudero relataron antecedentes que, con el paso del tiempo, reforzaron sus sospechas: internaciones hospitalarias con lesiones graves, supuestos asaltos nunca denunciados y episodios de violencia contra terceros que no llegaron a judicializarse.

También señalaron que, tras la muerte del padre de Yohana, el nivel de violencia se intensificó, al desaparecer una figura que actuaba como límite dentro del entorno familiar.

Hermetismo en la investigación

Desde la instrucción de la causa, a cargo de la fiscal Gisela Milstein, la familia y el entorno de la víctima advierten un marcado hermetismo. Hasta el momento, la información oficial difundida se limitó a comunicados escuetos, sin demasiada claridad pública sobre el avance real de la investigación ni una definición concreta sobre la carátula definitiva del hecho.

Si bien se confirmaron medidas como peritajes a teléfonos celulares, audiencias de anticipo de prueba y otras diligencias, no hubo precisiones públicas sobre hipótesis predominantes, responsabilidades ni encuadre legal del caso, lo que incrementó la angustia y el malestar de los familiares.

El reclamo en las calles

Mientras la Justicia avanza a su ritmo, la familia insiste en que el caso no puede quedar impune. Este miércoles volverán a marchar para visibilizar el reclamo y exigir respuestas claras.

“Para nosotros el caso está claro”, repiten, convencidos de que Yohana fue asesinada y que su muerte fue presentada como un suicidio.

Javier Furlotti

Administrador VM Multimedia

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