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Ciberdelitos: cómo prevenir estafas y proteger tus datos en un mundo cada vez más digital

Las estafas virtuales crecen al ritmo del avance de la tecnología y, aunque cada vez existen más herramientas para proteger la información personal, los delincuentes también perfeccionan sus métodos para engañar a las víctimas. Frente a esta realidad, especialistas de la Unidad de Investigación de Ciberdelitos de la Policía de San Luis brindaron una serie de recomendaciones para prevenir fraudes y explicaron cómo actuar de manera inmediata cuando una persona sospecha que fue víctima de un delito informático.

Durante una entrevista, el jefe de la Unidad de Investigación de Ciberdelitos, oficial principal Nicolás Rojas, junto al jefe del Área Técnica, sargento primero Juan Pablo Huguenine, remarcaron que la prevención continúa siendo la principal herramienta para disminuir este tipo de delitos.

Los especialistas explicaron que el uso cotidiano de celulares, billeteras virtuales, redes sociales, home banking y plataformas digitales obliga a incorporar nuevos hábitos de seguridad. «No alcanza con una sola contraseña», señalaron, al comparar la protección de un dispositivo con la seguridad de una vivienda. Así como una casa puede tener rejas, cerraduras y alarmas, las cuentas digitales también requieren múltiples barreras de protección, como la autenticación en dos pasos, aplicaciones de verificación como Google Authenticator, biometría, reconocimiento facial o huella digital.

Uno de los conceptos sobre los que hicieron mayor hincapié es que, en la mayoría de los casos, las estafas comienzan aprovechando el desconocimiento de las personas.

Comprar por internet sin verificar si un sitio es oficial, compartir códigos de seguridad, responder llamados de supuestos bancos o ingresar datos personales en enlaces desconocidos son algunas de las maniobras más utilizadas por los ciberdelincuentes.

«La tecnología es una herramienta extraordinaria, pero también puede convertirse en un riesgo cuando no sabemos cómo proteger nuestra información», advirtieron durante la charla.

La información vale más que el teléfono

Los investigadores destacaron que muchas personas creen que el principal problema es perder el celular, cuando en realidad el verdadero valor está en la información almacenada.

Fotos, cuentas bancarias, billeteras virtuales, gestores de contraseñas, redes sociales, documentación digital y datos personales pueden quedar expuestos si el dispositivo cae en manos equivocadas.

Por eso, recomendaron denunciar incluso la pérdida de un teléfono, aunque no haya existido un robo, ya que eso permite iniciar acciones preventivas para proteger la identidad digital del usuario y evitar posteriores maniobras fraudulentas.

La rapidez puede marcar la diferencia

Los especialistas insistieron en que, frente a una estafa o un movimiento sospechoso, cada minuto cuenta.

Explicaron que la evidencia digital puede desaparecer en cuestión de segundos y que actuar rápidamente permite solicitar bloqueos de cuentas receptoras, preservar pruebas e iniciar las primeras medidas de investigación.

En este sentido, recomendaron realizar la denuncia mediante la plataforma digital del Ministerio Público Fiscal, ya que ese mecanismo permite que la Unidad tome conocimiento casi de inmediato y comience a trabajar sobre el caso.

Una vez presentada la denuncia, el sistema genera un expediente y posteriormente los investigadores se comunican con la víctima para ampliar la información y solicitar comprobantes, capturas de pantalla u otros elementos que puedan resultar útiles para la investigación.

Un caso que terminó con final feliz

Durante la entrevista, Rojas relató un caso reciente ocurrido en Villa Mercedes.

Una vecina transfirió por error 10 millones de pesos a la cuenta de una joven de Buenos Aires. Gracias al trabajo coordinado entre distintas fuerzas policiales y a la rápida intervención de la Unidad de Ciberdelitos, lograron contactar a la receptora del dinero y gestionar la devolución total de los fondos en apenas tres días.

Los investigadores señalaron que, si bien este tipo de situaciones no siempre configuran un delito penal, la intervención temprana puede facilitar la recuperación del dinero y evitar largos procesos judiciales.

Los adultos mayores, entre los más vulnerables

Otro de los puntos abordados fue la situación de los adultos mayores.

Los especialistas señalaron que muchas personas son incorporadas al mundo digital por necesidad: deben utilizar aplicaciones bancarias, billeteras virtuales, plataformas de ANSES o PAMI sin haber recibido capacitación previa.

Esa falta de experiencia los convierte en uno de los sectores más vulnerables frente a engaños telefónicos, préstamos fraudulentos, falsas promociones e inversiones inexistentes.

Por eso recomendaron acompañar a familiares mayores en el uso de estas herramientas y desconfiar siempre de llamados o mensajes que soliciten claves, códigos de verificación o transferencias de dinero.

Consejos para evitar caer en una estafa

Entre las principales recomendaciones brindadas por la Unidad de Ciberdelitos se destacan:

  • Activar siempre la autenticación en dos pasos.
  • Utilizar aplicaciones de verificación y sistemas biométricos.
  • No compartir códigos de seguridad ni contraseñas.
  • Verificar que los sitios donde se realizan compras sean oficiales.
  • Desconfiar de llamadas de supuestos bancos o entidades financieras.
  • No creer en inversiones con ganancias extraordinarias.
  • Confirmar por otro medio cuando un familiar solicite dinero.
  • Denunciar inmediatamente cualquier movimiento sospechoso.

Finalmente, los especialistas dejaron un mensaje claro para la comunidad: «El banco no llama para pedir claves ni para ofrecer descuentos especiales. Ante cualquier duda, el trámite debe realizarse personalmente. La mejor defensa sigue siendo la prevención».

Javier Furlotti

Administrador VM Multimedia

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