Gastón Hissa reinauguró la plaza del barrio Jardín Sucre y destacó la recuperación de los espacios públicos

El intendente de la ciudad de San Luis, Gastón Hissa, encabezó la reinauguración de la plaza del barrio Jardín Sucre, un espacio que fue completamente renovado tras años de abandono y que ahora vuelve a convertirse en un punto de encuentro para vecinos, niños y adultos mayores.
Durante la inauguración, el jefe comunal recordó que en sus primeras visitas al sector encontró un espacio deteriorado, con escasa iluminación y escaso uso por parte de la comunidad.
“Los propios vecinos nos decían que era un lugar abandonado. Había oscuridad, faltaban servicios y prácticamente había dejado de ser un espacio de encuentro para el barrio”, señaló.
Una intervención integral
La obra incluyó una profunda puesta en valor de la plaza y del entorno inmediato.
Entre los trabajos realizados se destacan:
- Instalación de 50 luminarias LED.
- Construcción de 75 metros lineales de veredas.
- Rampas de accesibilidad.
- Juegos infantiles modernos e inclusivos.
- Equipamiento saludable para actividad física.
- Forestación y mejoras paisajísticas.
- Colocación de mobiliario urbano.
- Recuperación del playón deportivo.
- Más de 300 metros de muralismo artístico.
Además, el municipio aprovechó la intervención para resolver problemas estructurales históricos del sector, entre ellos filtraciones de agua y hundimientos que afectaban distintas esquinas del barrio.
Un lugar para recuperar la vida comunitaria
Hissa destacó que el objetivo principal fue devolverles a los vecinos un espacio seguro y de calidad para compartir actividades recreativas.
Según explicó, fueron los propios habitantes del barrio quienes impulsaron el proyecto durante los encuentros del programa “La Muni Más Cerca”.
“Los vecinos querían volver a disfrutar su plaza, traer a sus nietos, compartir unos mates y recuperar un lugar que sentían propio”, expresó el intendente.
Placeras para el cuidado permanente
Como parte de la estrategia de mantenimiento, el municipio incorporó dos placeras que estarán a cargo del cuidado cotidiano del espacio público.
Las trabajadoras son vecinas del sector y tendrán la responsabilidad de mantener las instalaciones en condiciones y acompañar el funcionamiento diario del lugar.
“Queremos que esta plaza se mantenga en el tiempo y para eso también necesitamos el compromiso de los vecinos”, sostuvo Hissa.
La renovada plaza ya comenzó a ser utilizada por familias y niños del barrio, convirtiéndose nuevamente en un punto de encuentro para la comunidad.



