“Habíamos perdido la esperanza”: la emoción de los vecinos por la inauguración del SUM del barrio Campaña del Desierto

Después de más de 25 años de abandono, promesas incumplidas y frustraciones, los vecinos del barrio Campaña del Desierto finalmente pudieron ver terminado el esperado SUM que durante décadas permaneció como una estructura inconclusa y convertida en un foco de inseguridad.
Durante una recorrida realizada por el programa “La Mañana de Mercedes”, Rubén Burgos, vecino histórico y referente barrial, expresó la emoción que atraviesa a toda la comunidad por la concreción de una obra largamente esperada. “No perdimos la ilusión, pero sí habíamos perdido la esperanza”, resumió.
Burgos recordó que llegó al barrio a fines de los años 70 y que desde entonces vio pasar distintas gestiones y proyectos que nunca se concretaban. El edificio había quedado paralizado hace décadas, apenas con parte de la estructura levantada, y con el tiempo se transformó en un “aguantadero”, según describieron los propios vecinos.
“Había droga, robos, problemas, tiros. La gente tenía miedo cuando caía la noche”, contó. El lugar, que originalmente estaba pensado como un salón comunitario, terminó convertido en un espacio tomado por la inseguridad y el abandono.
Según relató, el cambio comenzó cuando el intendente Maximiliano Frontera visitó el barrio en una jornada municipal y observó el deterioro del predio. Allí surgió la decisión de recuperar el edificio y finalizar la obra.
“Le dije: o lo terminan o tírenlo abajo, porque no servía para otra cosa que para problemas”, recordó Burgos. Días después comenzaron los trabajos y en apenas unos meses el SUM quedó completamente terminado.
El nuevo espacio cuenta con sanitarios, cocina equipada, iluminación LED, cielorraso de durlock, aislamiento térmico, rejas, alarmas y distintas mejoras de infraestructura pensadas para actividades sociales, culturales y deportivas.
Los vecinos destacaron además el impacto positivo que tuvo la presencia de la Comisaría 24ª y la mejora de la iluminación en toda la zona, lo que permitió recuperar la plaza y devolverle tranquilidad al sector.
El SUM funcionará bajo la órbita municipal y estará destinado principalmente a talleres, actividades recreativas, deportes, clases de zumba, folklore y propuestas para niños y adultos mayores. Desde la organización aclararon que no será utilizado como salón de fiestas privadas para evitar inconvenientes y preservar el objetivo comunitario del espacio.
“Hoy recuperamos la esperanza y estamos felices”, expresó Burgos, emocionado por una obra que, para muchos vecinos, parecía imposible de concretar.



