
El mercado de los combustibles en Argentina atraviesa días clave. La petrolera estatal YPF deberá resolver en las próximas horas si traslada o no al surtidor el fuerte incremento que viene registrando el precio internacional del petróleo, en un contexto donde el atraso local ya ronda el 15%.
La discusión se aceleró luego de que el barril de crudo Brent superara los 105 dólares, una cifra que representa un aumento del 67% respecto a comienzos de enero, cuando cotizaba cerca de los 63 dólares. Ese escenario generó una creciente diferencia entre el valor internacional y el precio de venta en las estaciones de servicio argentinas.
Actualmente, el litro de combustible en el país se encuentra por debajo del denominado “precio de paridad de importación”, es decir, lo que costaría traer combustibles desde el exterior para abastecer el mercado local. Según estimaciones del sector, el desfase supera el 18%, mientras que el atraso efectivo en surtidores ronda el 15%.
La pausa de YPF y la caída en el consumo
La empresa había decidido congelar parcialmente los aumentos desde el 1° de abril, luego de una seguidilla de subas que acumuló un 23% en apenas un mes. La decisión estuvo vinculada a una fuerte caída en la demanda de combustibles, especialmente de naftas, que comenzó a sentirse hacia fines de marzo.
El propio presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, reconoció que las ventas mostraron una contracción cercana al 10% durante las últimas semanas de marzo, una señal que encendió alertas dentro del sector energético.
Ahora, el plazo de 45 días fijado por la petrolera vence este 15 de mayo y la empresa deberá definir si retoma los incrementos. Desde la conducción de YPF admitieron que esta semana habrá una reunión clave para analizar la situación y definir la política de precios.
El impacto en los surtidores
Hoy, en la Ciudad de Buenos Aires, la nafta súper de YPF ya supera los 2.000 pesos por litro, mientras que la premium se ubica por encima de los 2.200 pesos. En otras provincias, los valores suelen ser aún más altos debido a diferencias impositivas y costos logísticos.
En ese marco, llenar un tanque promedio de 50 litros cuesta más de 100 mil pesos, reflejando el fuerte impacto que vienen teniendo los combustibles sobre el bolsillo de los consumidores.
El mercado argentino está dominado principalmente por cuatro compañías: YPF, Shell, Axion Energy y Puma Energy. Sin embargo, el comportamiento de YPF suele marcar el rumbo para el resto de las petroleras debido a su participación mayoritaria en el mercado.
Vaca Muerta y el nuevo escenario internacional
En paralelo, el petróleo producido en Vaca Muerta atraviesa un momento de alta demanda internacional. El crudo argentino dejó atrás los descuentos que sufría frente al Brent y ahora incluso se comercializa con valores superiores al precio internacional de referencia.
El fenómeno se explica por el crecimiento de la infraestructura exportadora y por el interés global en diversificar proveedores de energía ante las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
Mientras tanto, los consumidores argentinos siguen atentos a una definición que podría impactar nuevamente en los precios de los combustibles en todo el país y, en consecuencia, en el costo del transporte, los alimentos y la inflación general.



