La reciente regulación de las plataformas digitales de transporte en Villa Mercedes continúa generando repercusiones. Mientras el Municipio avanza en la reglamentación de la ordenanza, desde el sector de los remises manifestaron su preocupación por el impacto que ya sienten en la actividad y reclamaron que todos los prestadores del servicio compitan bajo las mismas reglas.
El presidente de la Asociación de Propietarios de Agencias y Autos de Remís, Sergio Núñez, aseguró que la situación económica del sector se agravó en los últimos meses y advirtió que muchas agencias atraviesan dificultades para sostener sus costos operativos y mantener los puestos de trabajo.
«Desde febrero a esta parte perdimos entre el 50 y el 60% del trabajo. ¿Cómo hacer para mantenerte? ¿Cómo hacer para mantener tu gente?»
Núñez explicó que la caída de los viajes se da en un contexto económico complejo, con fuertes aumentos en el costo del combustible, los repuestos, el mantenimiento de los vehículos y la carga impositiva que deben afrontar las agencias habilitadas.
Según detalló, un arreglo mecánico básico puede superar fácilmente los 800 mil pesos, una cifra que, sostuvo, resulta muy difícil de afrontar con el nivel actual de actividad.
«Primero están los empleados»
El referente del sector aseguró que, frente a este escenario, muchas empresas debieron reorganizar sus prioridades para continuar funcionando.
«Voy a pagar lo justo y necesario para seguir funcionando. Primero tengo que pagarles a mis empleados.»
Núñez señaló que las agencias habilitadas cumplen con una serie de exigencias municipales, seguros específicos para transporte de pasajeros, habilitaciones, controles técnicos y obligaciones laborales que, según remarcó, no siempre alcanzan a quienes prestan servicios mediante aplicaciones.
El reclamo: competir con las mismas reglas
Durante la entrevista, el dirigente dejó en claro que el planteo del sector no apunta a impedir el avance de la tecnología, sino a que exista un marco regulatorio que garantice igualdad de condiciones para todos.
«Lo único que pedimos es competir en igualdad de condiciones.»
En ese sentido, sostuvo que quienes prestan servicio mediante plataformas deberían cumplir los mismos requisitos que actualmente se exigen a remiseros y taxistas.
«Si a nosotros nos exigen seguro, habilitación, revisión del vehículo, carnet profesional y controles permanentes, esas condiciones deberían ser iguales para todos», planteó.
«El único que gana es Uber»
Uno de los cuestionamientos más fuertes estuvo dirigido al funcionamiento económico de las plataformas.
Núñez consideró que las aplicaciones obtienen ganancias sin realizar inversiones en la ciudad y que gran parte del dinero generado termina saliendo de Villa Mercedes.
«En este sistema el único que gana es Uber.»
Además, sostuvo que muchos conductores comienzan atraídos por promociones o ingresos inmediatos, pero luego descubren que los costos reales de mantener un vehículo hacen muy difícil sostener la actividad.
«Cuando empiezan a aparecer los gastos de cubiertas, tren delantero, mantenimiento o combustible, se dan cuenta de que los números no cierran», explicó.
«El remís reinvierte en Villa Mercedes»
Núñez defendió el rol histórico que cumplen las agencias locales y remarcó que los recursos generados por la actividad permanecen en la ciudad.
«El remís reinvierte en Villa Mercedes; la plataforma se lleva la plata y no deja nada.»
En ese marco recordó que detrás de cada agencia existen familias, empleados registrados, choferes y pequeños empresarios que dependen directamente del servicio.
Esperan conocer la reglamentación
Respecto de la nueva ordenanza, Núñez indicó que la asociación participó de distintas reuniones durante el proceso de elaboración, aunque todavía aguardan conocer el texto definitivo que será reglamentado por el Ejecutivo municipal.
A partir de allí, explicó, buscarán reunirse nuevamente con las autoridades para analizar aspectos vinculados a los registros, controles y condiciones que deberán cumplir quienes trabajen mediante aplicaciones.
Finalmente, reiteró que el sector no pretende frenar la innovación tecnológica, sino garantizar que todos los actores compitan bajo las mismas normas.
«Si hay reglas, tienen que ser las mismas para todos.»