Acusan a cuatro personas de golpear, arrojar a un pozo y dejar morir a Fernando Gil en San Luis

La investigación por la muerte de Fernando Edinson Gil dio un giro decisivo este jueves, cuando la Fiscalía formuló cargos contra cuatro personas a las que acusa de haber golpeado al joven, arrojarlo a un pozo de agua cuando aún estaba con vida y posteriormente intentar ocultar lo sucedido.
Los imputados son Walter Daniel Agüero, Damián Emanuel Agüero, Leonardo Alberto Agüero y Rosa Noemí Giménez, quienes quedaron vinculados a una causa que conmociona a la ciudad de San Luis.
La reconstrucción de las últimas horas
Durante una extensa audiencia realizada en el Juzgado de Garantía N° 2, los fiscales Javier Amitrano y Antonella Romagnoli expusieron una detallada reconstrucción de los hechos a partir de cámaras de seguridad, pericias digitales, análisis toxicológicos, registros telefónicos y comunicaciones al sistema de emergencias 911.
Según la hipótesis fiscal, Fernando Gil pasó la noche del 2 de abril compartiendo una reunión con amigos y, durante la madrugada siguiente, solicitó un servicio de transporte para regresar a su domicilio. Sin embargo, nunca llegó a subir al vehículo.
La investigación sostiene que, producto de un severo estado de intoxicación, el joven se desorientó y terminó ingresando a un predio ubicado sobre la Ruta Nacional 146, donde funciona una cantera de lavado de áridos y reside la familia Agüero.
La acusación: golpes y una caída que no habría sido accidental
Para la Fiscalía, los tres imputados varones advirtieron la presencia de Fernando dentro del terreno y creyeron que intentaba cometer un robo.
La acusación sostiene que lo redujeron físicamente, lo golpearon en el rostro y posteriormente lo arrojaron a un pozo de aproximadamente cuatro metros de profundidad cuando aún se encontraba con vida.
La necropsia determinó que la causa del fallecimiento fue un síndrome asfíctico secundario a sumersión, es decir, que la víctima murió ahogada.
La presunta maniobra de encubrimiento
Uno de los puntos más relevantes expuestos por la Fiscalía tiene que ver con las actuaciones posteriores al hecho.
Según se informó en la audiencia, a las 5:56 de la madrugada se realizó una llamada al 911 informando que una persona había intentado ingresar a la vivienda y que se encontraba retenida.
Minutos después, una segunda comunicación modificó la versión inicial y señaló que el hombre se había caído a un pozo.
Los investigadores sostienen que durante la primera intervención policial los efectivos no fueron conducidos hasta el lugar donde se encontraba la víctima.
Audios, mensajes y búsquedas en internet
Entre las pruebas presentadas figuran audios de WhatsApp, mensajes recuperados mediante pericias informáticas y búsquedas realizadas desde teléfonos celulares.
Según la acusación, se recuperaron consultas efectuadas en internet vinculadas al tiempo que tarda un cuerpo en flotar dentro del agua luego de fallecer.
También fueron incorporados mensajes que, según la Fiscalía, fueron enviados tras el hecho y que harían referencia al hallazgo del cuerpo dentro del pozo.
El hallazgo del cuerpo
Fernando Gil fue encontrado sin vida el 6 de abril por trabajadores de la cantera, varios días después de su desaparición.
De acuerdo con la investigación, fue Walter Agüero quien alertó sobre la presencia de un bulto flotando dentro del pozo donde finalmente se halló el cuerpo del joven.
La causa continúa avanzando mientras la Justicia analiza las medidas solicitadas por la Fiscalía respecto de los cuatro imputados.



