Caso Mauro Testa Rosa: la investigación descartó un error del piloto y analiza una posible cadena de responsabilidades

La investigación por la muerte del capitán Mauro Testa Rosa, ocurrida durante un vuelo de adiestramiento nocturno en Villa Reynolds, avanzó en los últimos meses y podría ingresar próximamente en una etapa decisiva. Bautista Rivadera, abogado de la familia y representante de la querella, aseguró que los informes incorporados al expediente descartaron un error humano atribuible al piloto y que ahora la Justicia Federal busca determinar las causas de la falla mecánica y las eventuales responsabilidades vinculadas con el mantenimiento de la aeronave.
El accidente ocurrió el 15 de julio de 2024, cuando Testa Rosa participaba de una maniobra nocturna. Según explicó Rivadera durante una entrevista con VM Multimedia, el avión alcanzó aproximadamente 100 pies de altura durante el despegue y desde la torre de control se observó el desprendimiento del paracaídas de aterrizaje y la presencia de humo en el fuselaje.
Ante la emergencia, el piloto habría realizado una maniobra para ganar altura y efectuar la eyección en condiciones más seguras. Testa Rosa logró eyectarse, pero la explosión y el incendio de la aeronave alcanzaron el paracaídas, lo que provocó su caída y posterior fallecimiento.
A partir del hecho intervinieron la Justicia Federal y la junta investigadora de la Fuerza Aérea Argentina, que efectuó peritajes, recogió las distintas partes del avión y realizó una reconstrucción del accidente.
De acuerdo con el abogado, las conclusiones de la junta y una resolución del jefe del Estado Mayor determinaron que el capitán actuó conforme a los protocolos previstos para una emergencia de esas características.
“El piloto no tuvo nada que ver. Actuó conforme a los protocolos y no hubo error humano”, sostuvo Rivadera.
El representante de la familia señaló que la investigación se concentra actualmente en establecer la trazabilidad del mantenimiento de la aeronave, conocer si presentaba desperfectos anteriores y determinar quiénes tuvieron intervención antes de autorizar el vuelo.
Rivadera afirmó que, desde la posición de la querella, existen elementos para analizar una posible negligencia en las tareas de mantenimiento. También indicó que los informes habrían advertido sobre procedimientos o componentes que no debieron utilizarse. Sin embargo, aclaró que será la Fiscalía la encargada de establecer si esos hechos configuran delitos y quiénes podrían resultar responsables.
La investigación apunta a reconstruir toda la cadena de decisiones: desde el personal que realizó las tareas técnicas hasta quienes eventualmente impartieron órdenes para que la aeronave fuera puesta en servicio.
El abogado explicó que en materia penal podría analizarse tanto la responsabilidad directa de quien intervino materialmente sobre el avión como la responsabilidad de quienes impartieron instrucciones dentro de una estructura jerárquica.
La causa se encuentra a cargo de la Fiscalía Federal de Villa Mercedes. Rivadera destacó el trabajo desarrollado por el auxiliar fiscal Leandro Kunuche y la fiscal de distrito María Lorena André, quienes buscan individualizar posibles responsabilidades.
Según el querellante, la investigación preliminar estaría cerca de concluir y ya existirían elementos para evaluar eventuales llamados a declaración indagatoria. Aclaró, no obstante, que se trata de una apreciación personal basada en el avance del expediente y no de una fecha confirmada por la Fiscalía.
“Creo que estamos próximos a un llamado a indagatoria. Hay elementos suficientes, a mi entender, para avanzar”, manifestó.
Rivadera remarcó además que parte de la documentación incorporada a la causa permanece bajo estricta reserva por tratarse de información vinculada con la seguridad nacional. Por ese motivo, ni la querella ni la Fiscalía pueden revelar públicamente todos los detalles técnicos mientras continúe la investigación.
En caso de que la acusación impulsada por la Fiscalía no coincida con la interpretación de la familia, la querella podría presentar una pretensión penal autónoma. No obstante, Rivadera sostuvo que la intención es avanzar conjuntamente con el Ministerio Público Fiscal.
El abogado aclaró especialmente que la familia de Mauro Testa Rosa no mantiene un enfrentamiento con la Fuerza Aérea Argentina.
“La familia no está en contra de la Fuerza Aérea. Quiere saber qué ocurrió, que se establezcan las responsabilidades y que algo así no vuelva a repetirse”, afirmó.
También señaló que los familiares reclaman que la investigación no se limite a los eslabones inferiores y que se determine la totalidad de la cadena de responsabilidades.
La causa intenta establecer por qué se produjo la falla que derivó en la pérdida de la aeronave y en la muerte del piloto. Tras descartarse una maniobra incorrecta de Testa Rosa, la investigación quedó enfocada en las condiciones técnicas del avión, su historial de mantenimiento y las decisiones adoptadas antes del vuelo.
A dos años del accidente, la familia continúa esperando una respuesta judicial que permita conocer la verdad y determinar si existieron conductas penalmente reprochables.



