Más de 1.000 causas judiciales y droga acumulada desde 2013: cómo será el operativo de destrucción de estupefacientes que realizará la Justicia Federal en Villa Mercedes

La Justicia Federal de Villa Mercedes llevará adelante este sábado 13 de junio un importante procedimiento de destrucción de estupefacientes secuestrados en más de 1.000 causas judiciales tramitadas a lo largo de los últimos años. Se trata de droga incautada en investigaciones por narcotráfico y narcomenudeo que, una vez cumplidas todas las instancias procesales y periciales, será eliminada mediante un complejo operativo que demandó meses de preparación.
El secretario del Juzgado Federal de Villa Mercedes, Dr. Carlos Felipe Díaz Lannes, brindó detalles sobre el procedimiento y explicó que parte del material que será destruido corresponde a expedientes iniciados hace más de una década.
“Tenemos causas del año 2013, 2014 y 2015 que todavía conservaban material secuestrado y que ahora será incorporado a este proceso de destrucción”, señaló.
Un trabajo que comenzó hace meses
Díaz Lannes explicó que la eliminación de estupefacientes no es una tarea simple ni inmediata. Antes de autorizar la destrucción, la Justicia debe revisar expediente por expediente para determinar qué elementos continúan siendo necesarios como prueba y cuáles pueden ser eliminados.
El trabajo incluyó la confección de listados detallados, la verificación física de cada secuestro, la intervención del Ministerio Público Fiscal y la organización de controles externos que garanticen la transparencia del procedimiento.
“Trabajamos durante semanas revisando causas y verificando cada secuestro. Todo debe quedar documentado y certificado”, indicó el funcionario.
Control científico y participación ciudadana
Uno de los aspectos centrales del operativo es la certificación previa de las sustancias.
Durante los últimos días, integrantes del Gabinete Científico realizaron los análisis químicos correspondientes para confirmar que el material secuestrado efectivamente corresponde a cocaína o marihuana.
En el caso de la cocaína, se efectuaron reactivos sobre los panes y fragmentos secuestrados para verificar la presencia del alcaloide. Todo el procedimiento fue filmado y supervisado por testigos civiles convocados especialmente para garantizar el control ciudadano y la transparencia del proceso.
Las sustancias fueron luego embaladas nuevamente, colocadas en cajas selladas y firmadas por los testigos.
Este sábado, antes de la destrucción definitiva, se verificará que los embalajes permanezcan intactos y que no hayan sido vulnerados desde el momento de la certificación.
Más de 3,5 kilos de cocaína valuados en unos 70 millones de pesos
Entre las sustancias que serán destruidas se encuentran más de tres kilos y medio de cocaína.
Según indicó Díaz Lannes, ese cargamento tendría un valor aproximado de 70 millones de pesos en el mercado ilegal.
La magnitud económica de la droga secuestrada explica también la necesidad de acelerar los procesos de destrucción una vez cumplidos todos los requisitos legales.
“Imagínese si no es peligroso tenerlo guardado”, expresó durante la entrevista.
Por qué la cocaína no puede quemarse en cualquier lugar
La destrucción de cocaína requiere condiciones especiales.
Mientras la marihuana puede ser eliminada mediante quemas controladas bajo estrictas medidas de seguridad, la cocaína necesita temperaturas elevadas para garantizar su destrucción total.
Por ese motivo, el procedimiento se realizará nuevamente en la planta industrial de Cramsa, que colaborará con la Justicia Federal aportando un horno especialmente acondicionado para la tarea.
Díaz Lannes explicó que la empresa pondrá en funcionamiento un horno a combustión para asegurar una eliminación efectiva de la sustancia, ya que los sistemas eléctricos no resultan adecuados para este tipo de material.
Un operativo con bomberos, ambulancias y controles ambientales
La destrucción contará con la participación de personal judicial, fuerzas de seguridad, servicios de emergencia médica, bomberos y organismos vinculados al control ambiental.
El funcionario recordó que en procedimientos anteriores se registraron focos de incendio en pastizales cercanos y que la combustión de estupefacientes puede generar humo tóxico, razón por la cual se implementan estrictas medidas preventivas.
Incluso remarcó que la quema de cocaína requiere una vigilancia especial debido a los efectos que puede provocar la inhalación accidental de los gases generados durante el proceso.
La articulación entre fuerzas y Justicia
Durante la entrevista, Díaz Lannes destacó el trabajo conjunto entre la Justicia Federal, las fuerzas federales y la Dirección General de Lucha Contra el Narcotráfico de la Policía de San Luis.
Explicó que muchas investigaciones comienzan con pequeños secuestros vinculados al narcomenudeo y terminan permitiendo detectar proveedores, financistas y organizaciones de mayor escala.
Incluso recordó que información surgida en investigaciones locales permitió avanzar sobre estructuras criminales radicadas en otras provincias y concretar importantes secuestros de droga.
Transparencia para evitar sospechas
Finalmente, el secretario judicial remarcó que la participación de testigos civiles es una herramienta fundamental para fortalecer la confianza pública en estos procedimientos.
“El Poder Judicial tiene la obligación de ser transparente. La comunidad debe saber qué hacemos con la droga que se incauta”, afirmó.
El operativo previsto para este sábado 13 de junio permitirá eliminar definitivamente una importante cantidad de estupefacientes secuestrados en más de 1.000 expedientes federales y reducirá significativamente el volumen de droga almacenada como evidencia judicial en Villa Mercedes.



