Quedó libre el agresor de “Copito” Ocampo: deberá mantenerse a 200 metros de las víctimas y les entregarán botones antipánico

Fernando Alcaje recuperó la libertad después de permanecer detenido por la violenta agresión al periodista de FM Latina 103.9, Miguel Ángel “Copito” Ocampo. La Justicia dispuso restricciones durante cuatro meses, prohibición de contacto, controles judiciales y tratamiento psicológico o psiquiátrico. El comerciante continuará imputado por lesiones leves, daños y amenazas.
La Justicia de Villa Mercedes resolvió dejar en libertad a Fernando Alcaje, el comerciante acusado de protagonizar una violenta agresión contra el reconocido periodista Miguel Ángel “Copito” Ocampo, de FM Latina 103.9, mientras realizaba una cobertura periodística en una estación de servicio de la ciudad.
La decisión fue adoptada por el juez de Garantías N° 4, Santiago Ortiz, durante una audiencia desarrollada este viernes, en la que se analizaron los elementos reunidos por la Fiscalía y las condiciones bajo las cuales el acusado continuará sometido al proceso penal.
Alcaje recuperó la libertad después de permanecer detenido, aunque deberá cumplir una serie de medidas cautelares destinadas a proteger a los denunciantes y garantizar el desarrollo de la investigación.
El caso generó una fuerte repercusión en Villa Mercedes y en el ámbito periodístico, particularmente por la violencia del episodio y porque el ataque se produjo mientras Ocampo desarrollaba su actividad profesional.
Restricciones de acercamiento y botones antipánico
Entre las principales medidas, el magistrado estableció que Alcaje deberá mantenerse a una distancia mínima de 200 metros de Miguel Ángel “Copito” Ocampo, del periodista Daniel “Puma” Rodríguez, de su hija Mayra Rodríguez y de Vanesa Escudero, vinculada al medio de comunicación en el que trabaja el periodista agredido.
Además, tendrá prohibido establecer cualquier tipo de contacto con ellos, tanto personalmente como por teléfono, mensajes, redes sociales o mediante terceras personas.
La resolución contempla la entrega de botones antipánico a los cuatro denunciantes como medida de protección.
Las restricciones tendrán una duración de cuatro meses y su incumplimiento podría derivar en nuevas disposiciones judiciales, incluida la posibilidad de solicitar medidas de coerción más severas.
El comerciante tampoco podrá abandonar la provincia de San Luis sin autorización judicial durante ese período y deberá presentarse mensualmente ante la Justicia para firmar el correspondiente libro de control, durante los primeros diez días de cada mes, a partir de noviembre.
Otra de las condiciones impuestas es la realización de un tratamiento psicológico o psiquiátrico, de acuerdo con la evaluación del profesional interviniente, quien deberá informar a la Fiscalía sobre su evolución.
El tratamiento estará orientado especialmente al abordaje de la conducta del imputado y el manejo de la ira.
La agresión que conmocionó al periodismo de Villa Mercedes
El episodio investigado ocurrió el 1° de octubre en una estación de servicio de Villa Mercedes.
Miguel Ángel “Copito” Ocampo se encontraba desarrollando una cobertura periodística cuando fue abordado por el comerciante.
De acuerdo con la reconstrucción de la acusación, el periodista estaba sentado dentro de su vehículo cuando comenzó la agresión.
Alcaje habría abierto la puerta y comenzado a golpearlo, en una situación que requirió la intervención de otras personas para detener el ataque.
Entre quienes intervinieron se encontraba el periodista Daniel “Puma” Rodríguez, quien acudió para auxiliar a su colega.
La investigación también comprende las lesiones denunciadas por Rodríguez y su hija Mayra, quienes señalaron haber sido agredidos durante el mismo episodio.
La situación provocó una importante repercusión pública y generó preocupación entre trabajadores de prensa de Villa Mercedes.
“Si no llegaba mi colega, creo que me mataba”
En sus declaraciones posteriores al ataque, Ocampo expresó el temor que experimentó durante la agresión y destacó que la intervención de Daniel Rodríguez resultó fundamental para detener al acusado.
“Si no llegaba mi colega, creo que me mataba”, manifestó el periodista al recordar los momentos de violencia que vivió mientras se encontraba dentro del vehículo.
La expresión refleja la gravedad con la que la víctima describió el episodio y el impacto que tuvo sobre su integridad física y emocional.
Además de las lesiones iniciales, la situación generó preocupación por las posibles secuelas que pudiera presentar el trabajador de prensa.
Si bien los informes médicos incorporados inicialmente al expediente calificaron las lesiones como leves, la Fiscalía aclaró que esa evaluación podría modificarse en función de su evolución y de eventuales consecuencias posteriores.
Por qué la Fiscalía no pidió la prisión preventiva
Durante la audiencia, el fiscal de Instrucción Maximiliano Bazla explicó que, con los elementos disponibles hasta ese momento, no estaban reunidos los requisitos legales necesarios para solicitar la continuidad de la detención.
Entre los argumentos mencionó la calificación provisoria de los delitos, las escalas penales correspondientes, el arraigo del imputado en Villa Mercedes y la ausencia de antecedentes de formulación de cargos.
Alcaje posee domicilio y desarrolla una actividad comercial en la ciudad, donde tiene una cerrajería e imprenta ubicada sobre calle Belgrano.
El representante del Ministerio Público Fiscal consideró que las medidas de protección y las obligaciones impuestas permitirán continuar con la investigación sin necesidad de mantener al acusado privado de su libertad.
La imputación comprende tres hechos de lesiones leves, daños y amenazas, en concurso real.
Sin embargo, la situación procesal podría modificarse si aparecen nuevas pruebas o informes médicos que justifiquen una revisión de las calificaciones legales.
La querella respaldó las restricciones
El abogado querellante Bautista Rivadera acompañó la posición de la Fiscalía respecto de las medidas de protección.
Durante la audiencia recordó las circunstancias en las que se produjo el ataque a Ocampo y destacó que el periodista estaba dentro del vehículo cuando comenzó la agresión.
También hizo referencia a un conflicto anterior, ocurrido en 2022, vinculado con una entrevista periodística sobre un trabajo realizado por el comerciante que habría generado la disconformidad de un cliente.
La querella dejó abierta la posibilidad de solicitar modificaciones en las imputaciones si la evolución médica de las víctimas o nuevas pruebas así lo justifican.
Por su parte, el abogado defensor Germán Anabitarte cuestionó aspectos de la reconstrucción fiscal y parte de las pruebas relacionadas con los hechos denunciados.
La defensa discutió especialmente las circunstancias de las agresiones atribuidas a Alcaje, las lesiones denunciadas por Daniel Rodríguez y la entidad de los daños investigados.
También hizo referencia a las consecuencias que la repercusión pública del caso podría generar sobre el comercio y la familia de su defendido.
Sin embargo, no se opuso a las restricciones de acercamiento ni a la realización del tratamiento dispuesto.
Durante la audiencia, el imputado pidió disculpas y el juez Ortiz lo instó a reflexionar sobre su conducta.
La Justicia también rechazó limitar el trabajo de la prensa
Otro aspecto relevante de la causa fue la decisión judicial de rechazar un planteo anterior de la defensa, que pretendía establecer restricciones al acercamiento de periodistas al comercio de Alcaje y limitar la cobertura informativa del caso.
El juez consideró que no se habían acreditado situaciones concretas de hostigamiento o violencia por parte de los trabajadores de prensa que justificaran semejante medida.
De esta manera, sostuvo que la incomodidad generada por la presencia de periodistas no constituye, por sí sola, un motivo suficiente para restringir el ejercicio de la libertad de prensa y el acceso a la información.
La resolución adquirió especial relevancia por tratarse de una investigación en la que las víctimas son trabajadores de medios de comunicación.
La investigación continúa
La libertad de Fernando Alcaje no significa que haya sido sobreseído ni que se haya cerrado la causa.
El comerciante continuará imputado y sujeto a las condiciones fijadas por el Juzgado de Garantías mientras la Fiscalía avanza con la producción de pruebas.
La investigación deberá determinar las responsabilidades penales por las agresiones denunciadas, las amenazas y los daños que forman parte de la acusación.
Mientras tanto, Miguel Ángel “Copito” Ocampo, Daniel Rodríguez, Mayra Rodríguez y Vanesa Escudero contarán con medidas judiciales de protección durante los próximos cuatro meses.
El caso continúa generando preocupación en el ámbito periodístico de Villa Mercedes, donde el ataque volvió a poner en discusión las condiciones de seguridad en las que los trabajadores de prensa desarrollan diariamente su tarea de informar.



