
El sistema público de salud de San Luis concretó un avance histórico al realizar por primera vez un procedimiento cardiológico de alta complejidad destinado a reducir el riesgo de accidentes cerebrovasculares en pacientes con patologías específicas.
La intervención se llevó a cabo en el Hospital Central Ramón Carrillo, donde un equipo multidisciplinario implantó dispositivos para el cierre percutáneo de la orejuela de la aurícula izquierda en dos pacientes de edad avanzada con fibrilación auricular.
Una alternativa para pacientes de alto riesgo
Este procedimiento está indicado en personas con alto riesgo de formación de coágulos que no pueden recibir tratamiento anticoagulante debido a posibles complicaciones hemorrágicas.
La fibrilación auricular es una de las arritmias más frecuentes y aumenta significativamente la posibilidad de que se formen trombos en el corazón, los cuales pueden viajar al cerebro y provocar un accidente cerebrovascular.
En estos casos, el cierre de la orejuela —una pequeña cavidad del corazón donde suelen generarse estos coágulos— se convierte en una solución terapéutica eficaz y segura.
Un avance clave en el sistema público
La realización de este tipo de intervenciones dentro del sistema público marca un antes y un después en la provincia, ya que evita derivaciones a centros de mayor complejidad fuera de San Luis y garantiza el acceso equitativo a tecnología médica de avanzada.
El procedimiento fue posible gracias al trabajo conjunto de especialistas en cardiología, hemodinamia, electrofisiología, anestesiología, ecocardiografía y radiología, bajo la coordinación de la jefa del servicio de Cardiología, Cecilia Juárez.
Además, contó con la supervisión de un proctor, referente nacional en este tipo de prácticas, lo que aseguró estándares de calidad y seguridad.

Más tecnología, mejor atención
Desde el sistema sanitario destacaron que este logro forma parte de una política sostenida para fortalecer la salud pública, incorporando herramientas de medicina moderna y ampliando las posibilidades terapéuticas.
Con este avance, San Luis consolida su capacidad para abordar patologías complejas y mejora de manera directa la calidad de atención para pacientes de alto riesgo.



