La Mañana de Mercedes

Tránsito fuera de control en Villa Mercedes: más controles, sanciones más duras y un dato que alarma

Un fin de semana cargado de accidentes, conductores alcoholizados y situaciones de violencia volvió a encender las alarmas en Villa Mercedes y reavivó el debate sobre la seguridad vial, el rol del Estado y la responsabilidad individual.

En diálogo con el programa La Mañana de Mercedes, el secretario de Gobierno municipal, Germán Sepúlveda, confirmó que, pese a una leve baja en algunos indicadores, los hechos registrados fueron de mayor gravedad y reflejan un problema estructural que aún no logra resolverse.

Alcohol, imprudencia y conductas cada vez más peligrosas

Durante los operativos del fin de semana largo se detectaron 35 casos de alcoholemia positiva, una cifra menor a la de meses anteriores, pero que sigue siendo preocupante.

Además, se registraron episodios de alto riesgo:

  • Un conductor alcoholizado que circulaba en contramano y chocó vehículos estacionados
  • Casos de agresiones a efectivos policiales
  • Maniobras peligrosas en plena vía pública

“Estamos viendo menos positivos, pero hechos más graves. Eso nos preocupa”, explicó el funcionario.

También se secuestraron 26 motocicletas por circular con caños de escape adulterados o participar en picadas callejeras.

El problema no es nuevo, pero persiste

Sepúlveda fue contundente al señalar que la problemática no se limita a los jóvenes.

“Las estadísticas muestran que los mayores de 30 años son los que más infracciones cometen. Hay que dejar de buscar culpables afuera”, sostuvo.

La ciudad mantiene desde hace años el sistema de tolerancia cero de alcohol al volante, pero aún así se detectan casos extremos, incluso con niveles superiores a 2 gramos de alcohol en sangre.

Más controles y sanciones: el camino elegido

Desde el Municipio aseguran que no habrá flexibilización en los operativos y que el control en la vía pública seguirá siendo una política central.

“Perder la calle es empezar a lamentar muertos”, advirtió Sepúlveda.

En ese sentido, destacó que medidas como las fotomultas y los controles visibles ya comenzaron a generar cambios de conducta, reduciendo la velocidad en zonas críticas y disminuyendo algunos accidentes.

Un proyecto que busca cambiar la lógica

En paralelo, avanza una iniciativa legislativa que propone que los conductores alcoholizados que provoquen accidentes deban hacerse cargo de los costos médicos y operativos.

La medida apunta a romper con una lógica donde el Estado y la sociedad terminan pagando las consecuencias de conductas irresponsables.

“Hay casos donde el sistema de salud, ambulancias y seguridad se movilizan por decisiones individuales. Eso no puede seguir así”, remarcaron.

Un problema más profundo: la convivencia urbana

La entrevista también expuso otra dimensión del conflicto: la falta de respeto por las normas básicas de convivencia.

Desde el uso indebido del espacio público hasta el vandalismo en plazas y la obstrucción de veredas, el diagnóstico es claro: el problema no es solo vial, sino cultural.

“Hay una falta de empatía. Cada acción tiene consecuencias y muchos no lo están entendiendo”, afirmó el funcionario.

El desafío: cambiar hábitos antes de lamentar víctimas

Aunque se registran avances en algunos indicadores, el escenario sigue siendo complejo.

La combinación de controles, sanciones y concientización aparece como el único camino posible para revertir una problemática que, según coinciden autoridades y vecinos, todavía está lejos de resolverse.

Javier Furlotti

Administrador VM Multimedia

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