Política

Ceballos analizó el futuro de la UCR y pidió una reforma constitucional con consensos y mirada de largo plazo

Walter Ceballos realizó un extenso análisis sobre el presente del radicalismo, la interna partidaria y la construcción de una alternativa política hacia 2027. Además, se pronunció sobre la reforma parcial de la Constitución de San Luis, defendió la necesidad de revisar el texto vigente pero reclamó que el proceso trascienda la coyuntura electoral y se base en acuerdos duraderos, participación ciudadana y una discusión profunda sobre el diseño institucional de la provincia.

Walter Ceballos abordó dos de los principales debates políticos que atraviesan actualmente a San Luis: el presente y el futuro de la Unión Cívica Radical y el proceso abierto para reformar parcialmente la Constitución provincial.

Durante una extensa entrevista en La Mañana de Mercedes, el histórico dirigente radical se refirió primero a las diferencias internas dentro de la UCR, la pérdida de representatividad de los partidos políticos y la necesidad de construir una alternativa nacional para 2027.

Posteriormente, analizó la reforma constitucional, un proceso que conoce desde adentro por haber sido convencional constituyente provincial durante la reforma de 1986-1987 y por haber participado, años después como diputado nacional, en la Ley Declarativa que habilitó la reforma de la Constitución Nacional de 1994.

La UCR: internas, diálogo y el desafío de volver a ser alternativa

Ceballos comenzó su análisis reivindicando una característica que, según señaló, forma parte de la propia identidad radical: la existencia de distintas posiciones internas.

“Todos los radicales nos sentimos orgullosos y somos custodios de ser parte de un partido democrático, de un partido institucional y de un partido horizontal”, afirmó.

Para explicar esa tradición, repasó la historia partidaria y recordó que incluso los dirigentes más importantes tuvieron oposición dentro de la propia fuerza.

“Alem tuvo oposición interna de Yrigoyen. Yrigoyen tuvo oposición interna del alvearismo. Alvear tuvo oposición interna de los federales”, enumeró.

También mencionó las disputas existentes durante las etapas de Ricardo Balbín y Raúl Alfonsín.

“En el radicalismo, la horizontalidad, la democracia y el debate forman parte de nuestra vida”, sostuvo.

Sin embargo, reconoció que existe una línea muy delgada entre el debate y una disputa interna que termina debilitando al partido.

“También es cierto que a veces los radicales terminamos deformando lo que debería ser un debate democrático en un internismo que nos hace daño”, advirtió.

La crisis de representación después de 2001

Ceballos ubicó uno de los momentos más complejos de la historia reciente de la UCR en la crisis de diciembre de 2001.

“El radicalismo, la crisis de nuestro gobierno de diciembre del 2001, con la caída de nuestro gobierno con el presidente De la Rúa, dejó al radicalismo muy debilitado en términos de representación electoral”, recordó.

Sin embargo, consideró que aquella crisis fue mucho más profunda que la caída de un gobierno.

“No solo fue un gobierno, un presidente que renunció, sino que se generó una crisis político-institucional-social que nos puso al borde de la disolución”, sostuvo.

Según Ceballos, uno de los efectos que todavía permanecen es el deterioro de la representatividad política.

Aclaró que no considera que se haya perdido completamente, porque la ciudadanía continúa votando y eligiendo autoridades, pero sí entiende que quedó seriamente afectada.

“Dejó un sistema político menos tolerante”, afirmó.

Y agregó que también produjo un sistema “con menos respeto al que piensa distinto”.

Una de sus mayores críticas estuvo dirigida a la forma actual de competir electoralmente.

“La competencia electoral ya no se hace calificando la idea propia, sino que se hace descalificando la persona, no la idea. La persona, que es mucho peor que la idea”, señaló.

Para Ceballos, esa situación no afecta únicamente al radicalismo.

“En este contexto también está el radicalismo, pero no solo está el radicalismo, yo creo que está todo el sistema político”, sostuvo.

“La política es diálogo o es violencia”

Ceballos recuperó una de las enseñanzas que atribuyó a Raúl Alfonsín.

“Alfonsín nos enseñaba siempre dos cosas que yo tengo muy grabadas. La primera que nos enseñaba era que la política es diálogo o es violencia”, afirmó.

Según el dirigente, uno de los principales problemas del presente es que existen sectores que no solamente tienen dificultades para dialogar, sino que directamente rechazan esa herramienta.

“Hay mucha gente que descree del diálogo y, lo que es aún peor, hay gente que repudia el diálogo”, advirtió.

Para Ceballos, la consecuencia es particularmente grave cuando quienes rechazan el diálogo ocupan responsabilidades públicas.

“La falta de diálogo evita, sobre todo cuando uno está en la función pública o en la función política, encontrar síntesis”, explicó.

El dirigente remarcó que parte de una premisa fundamental: nadie posee por sí solo toda la verdad.

“El diálogo es un elemento indispensable para encontrar síntesis, pero no solo para eso, sino para reafirmar conceptualmente las ideas propias y respetar conceptualmente la idea ajena”, planteó.

Y trasladó directamente ese principio a su partido.

“Yo creo que al radicalismo nos hace falta, a la política, pero ahora hablo de mi partido, nos hace falta tener mayor vocación de diálogo respetuoso y tolerante”.

La discusión sobre las coaliciones

Ceballos consideró además que actualmente los partidos tradicionales necesitan construir coaliciones para competir electoralmente.

“Ya no alcanza con partidos políticos solos, ya no alcanza con partidos políticos solos y entonces hay que armar coaliciones”, expresó.

Recordó que, después de 2001, la UCR atravesó una etapa en la que prácticamente luchó por su supervivencia política.

“Los radicales hicimos lo que pudimos para no desaparecer porque mucha gente creía que el radicalismo desaparecía”, señaló.

Para Ceballos, a partir de 2013 comenzó una nueva etapa.

“Empezamos a construir alternativas de coaliciones y tuvimos la oportunidad de formar parte de la coalición inicialmente Cambiemos, después Juntos por el Cambio, que debutó como coalición política ganando el Gobierno nacional”, explicó.

También destacó la experiencia de San Luis a partir de 2023, cuando el radicalismo pasó a formar parte de la coalición que llegó al Ejecutivo provincial.

El dirigente reconoció que dentro de la UCR existen posiciones contrarias a las alianzas electorales.

Y defendió el derecho de esos sectores a sostener su postura.

“Estos también son igualmente radicales como los que creemos que hay que construir coaliciones”, afirmó.

La interna de la UCR en San Luis

Sobre el proceso partidario provincial, Ceballos admitió que existe una disputa interna y sostuvo que debe resolverse institucionalmente.

“Las cuestiones en el radicalismo también deben ser resueltas dentro de la ley y veremos qué es lo que pasa con este proceso interno controvertido que estamos llevando adelante”, expresó.

Su espacio participa actualmente de una de las listas.

“Creíamos, creo, creemos desde Proyecto Alternativo Radical San Luis que hubiera sido conveniente encontrar un consenso para una lista única”, señaló.

Según explicó, cinco sectores llegaron a un acuerdo para integrar una propuesta común, mientras otro decidió competir.

“Hubo un gran acuerdo de cinco espacios que estamos integrando una de las listas y otro espacio, con absoluta legitimidad, dijo no. Y bueno, ahí estamos”, resumió.

Ceballos planteó además que la UCR no puede quedar absorbida exclusivamente por su discusión interna.

“Tratamos desde nuestro espacio de que el radicalismo no quede solo mirando la interna, sino que miremos la representatividad, miremos los desafíos que tenemos como partido político”, afirmó.

Para el dirigente existe un doble objetivo: ordenar la vida interna y volver a proyectarse hacia la sociedad.

“Nosotros tenemos un doble desafío, que es expresarnos hacia dentro del radicalismo, pero sobre todo llevar las ideas del radicalismo para ponerlas en relevancia lo más posible frente a los ciudadanos de la provincia y del país”.

El objetivo político para 2027

Dentro de esa estrategia, Ceballos definió dos desafíos centrales.

“Ver cómo fortalecemos la presencia del radicalismo en San Luis y ver también cómo construimos a nivel nacional una alternativa política que en el 2027 sea competitiva”, indicó.

La propuesta, según explicó, debería ubicarse fuera de los dos grandes polos que identifica actualmente en la política argentina.

Pretende una alternativa “sin estar en ninguno de los dos extremos, ni con el peronismo kirchnerista ni con La Libertad Avanza”.

“En eso estamos trabajando y yo particularmente estoy muy empeñado en esas dos cosas”, aseguró.

Jesús Rodríguez llegará a Villa Mercedes

En ese contexto, Ceballos confirmó además la llegada de Jesús Rodríguez a Villa Mercedes para participar de una actividad partidaria.

El encuentro será organizado por el Comité Departamental Pedernera, que preside la diputada provincial Ivana Rica, y tendrá como uno de sus principales ejes el futuro del radicalismo.

La intención, explicó Ceballos, es conversar con afiliados y dirigentes de Villa Mercedes, del departamento Pedernera y de otros puntos de San Luis sobre “cuáles son los desafíos del radicalismo para constituir una alternativa presidencial para el 2027”.

Ceballos contó que participa junto con dirigentes nacionales de distintos encuentros destinados a construir una convocatoria que denominan de “centro democrático federal”.

“Hemos hecho ya dos encuentros federales en los que han asistido más de 150 en uno y 135 en el otro, dirigentes radicales de todas las provincias”, explicó.

El objetivo es construir una propuesta que defienda las libertades cívicas, pero también reivindique un determinado papel del Estado.

“Nosotros creemos que el Estado tiene un rol que no debe ser ni el Estado totalitario que propugnan algunos, ni la inexistencia del Estado que propugnan otros. Ni el hiperpresente ni el desaparecido”, afirmó.

Finalmente volvió a cuestionar la lógica de la grieta.

“En vez de discutir ideas, propuestas o encontrar soluciones, se discuten personas, dogmas y agravios y se intercambian agravios”, señaló.

Para Ceballos, esa dinámica “debilita mucho la institucionalidad y debilita mucho la representatividad”.


La reforma de la Constitución de San Luis

El segundo gran eje de la entrevista estuvo concentrado en el proceso de reforma parcial de la Constitución provincial.

Ceballos respaldó la revisión del texto vigente.

“Primero, yo estoy de acuerdo que hay que revisar el texto constitucional de nuestra provincia que tiene 40 años”, manifestó.

El dirigente cuenta con experiencia directa en la materia: fue convencional constituyente provincial durante el proceso de 1986 y posteriormente participó, como diputado nacional, de la ley que habilitó la reforma constitucional de 1994.

Antes de comenzar a modificar artículos, pidió revisar los antecedentes existentes.

“Hay muchos trabajos que, al menos yo creo, tienen importancia y que deberían ser consultados”, señaló.

Entre ellos mencionó especialmente los debates de la Convención de 1986-1987.

“Uno de los que yo le recomiendo a los interesados en el tema: lean los debates de la reforma constitucional del 86-87”, indicó.

Ceballos consideró que el texto sancionado en marzo de 1987 fue uno de los más modernos del país para su época.

“La Constitución sancionada en marzo de 1987 en la provincia de San Luis, en aquel momento fue, si no la más, de las más avanzadas de la República Argentina”, afirmó.

Destacó especialmente sus disposiciones vinculadas con la institucionalidad, autonomía municipal, organismos de control, derechos humanos, derechos ciudadanos, división republicana y financiamiento destinado a educación, cultura y ciencia.

El antecedente de 2008

Ceballos mencionó también otro proceso de discusión desarrollado durante 2008, cuando el PJ y la UCR acordaron evaluar el funcionamiento institucional de la provincia.

En aquella etapa, el Partido Justicialista estaba presidido por Adolfo Rodríguez Saá y Ceballos conducía la Unión Cívica Radical provincial.

El debate permitió convocar a diferentes sectores.

“Se sancionó una ley que permitió que más de 90 instituciones, colegios profesionales, gremios, académicos, universidades, asociaciones de la sociedad civil dieran su punto de vista”, recordó.

Para Ceballos, aquellas opiniones deberían ser recuperadas en la discusión actual.

El papel de la Convención Constituyente

Respecto del nuevo proceso, explicó que la ley sancionada habilita determinados asuntos, pero que el contenido definitivo dependerá de los convencionales.

“Se ha declarado la necesidad de la reforma y se han habilitado temas a ser tratados por una Convención Constituyente”, explicó.

Ceballos fue contundente al diferenciar la propuesta del Poder Legislativo del futuro trabajo de la Convención.

“La orientación de lo que propone la ley, de lo que la ley pretende que se haga y cómo se haga, es secundario”, sostuvo.

La razón es que los convencionales serán elegidos directamente por la ciudadanía.

“La Convención Constituyente la va a elegir el pueblo de San Luis con su voto”, destacó.

Los representantes serán elegidos por departamento de acuerdo con la actual representación legislativa.

En el caso de Pedernera, sostuvo que corresponderán 11 convencionales.

El cuerpo, explicó, solamente podrá trabajar sobre los temas habilitados, pero tendrá potestad para definir su contenido.

“El contenido de esos temas habilitados habrá que darlo en función de lo que resuelve ese cuerpo, que es soberano”, afirmó.

Y agregó: “El poder constituyente siempre tiene mayor potestad institucional que el poder constituido”.

Una discusión separada de la coyuntura electoral

Ceballos pidió que el debate constitucional no quede mezclado con la elección de cargos ordinarios.

“A mí me gustaría que, en paralelo al debate electoral por los cargos ordinarios que vamos a tener el año que viene, le prestáramos un poco de atención diferenciada al debate de la reforma constitucional”, sostuvo.

La explicación, según señaló, está relacionada con la duración que debe tener una Constitución.

“La Constitución, cuando uno la sanciona, trata de que sea lo más perenne posible”, manifestó.

Por eso destacó los consensos alcanzados en el proceso anterior.

“Si venimos de una Constitución que fue de avanzada y tiene 40 años y recién le vamos a hacer una revisión parcial, quiere decir que hubo un esfuerzo de consensos entre el 86 y 87 para tener una Constitución que dure 40 años”.

“La vida de las constituciones es directamente proporcional al consenso”

Ceballos resumió uno de sus principales argumentos en una frase.

“Las constituciones, la vida de las constituciones es directamente proporcional al nivel de consenso que las precede”, sostuvo.

Para fundamentarlo recordó la crisis institucional que atravesó San Luis a mediados de la década del 80.

La Legislatura había quedado dividida 15 a 15 y se produjo un fuerte conflicto político en torno de su conducción y de la elección de un senador nacional.

La crisis llegó hasta el punto de provocar la intervención policial dentro de la Legislatura.

Ceballos recordó que los radicales pidieron entonces al presidente Raúl Alfonsín intervenir la provincia.

“Nosotros fuimos a pedirle a Alfonsín que interviniera la provincia”, relató.

Pero Alfonsín se negó.

“Yo no voy a intervenir ninguna provincia, salvo que haya un conflicto social y violencia. Hay que resolver las cosas adentro de la constitucionalidad”, recordó Ceballos sobre aquella respuesta.

Finalmente, el diálogo terminó abriendo otro camino.

“Alfonsín dijo: ‘No, hay que dialogar’. Y hubo un diálogo y de ese diálogo salió un acuerdo, un pacto preexistente, como dice el Preámbulo, un pacto preexistente para reformar la Constitución”.

Las diferencias que existieron en 1986-1987

Ceballos remarcó que consenso no significa unanimidad.

Durante aquella Convención hubo diferencias importantes.

“Primero, el Senado. Los radicales nos oponíamos a la creación del Senado”, recordó.

También hubo desacuerdos sobre la coparticipación municipal.

“Los radicales proponíamos un piso mínimo de coparticipación del 14% del total de los recursos provinciales y el peronismo en el gobierno no quería que pusiéramos ningún piso”, explicó.

La tercera discusión estuvo relacionada con la representación de las minorías en el Senado.

Según Ceballos, elegir solamente un senador por departamento impedía garantizar una representación minoritaria.

“Al elegir uno solo no podés tener representación de las minorías”, explicó.

También hubo diferencias sobre el sistema educativo y la autonomía del Poder Judicial.

Pese a todo, Ceballos consideró que el resultado fue sólido.

“Fue una Constitución, en principios generales, de mucho consenso, de mucho debate, de mucho consenso, de mucho trabajo y se sancionó”, sostuvo.

“Ojalá tengamos la sabiduría de mirar hacia adelante”

Ceballos expresó uno de sus principales deseos para el nuevo proceso.

“Ojalá tengamos la sabiduría de debatir esta reforma constitucional con una mirada de futuro y no con una mirada de coyuntura electoral o de coyuntura de poder de este tiempo”, sostuvo.

Y lanzó una advertencia.

“Porque si vamos por este camino de las coyunturas, vamos a sancionar una Constitución que no va a tener la proyección de 40 años de la Constitución que sancionamos en el 86”.

Aclaró, sin embargo, que se trata de su visión y que respeta otras posiciones.

El Senado y una nueva representación legislativa

Uno de los temas que Ceballos considera necesario discutir es la estructura de la Legislatura.

Fue contundente:

“Yo creo que el Senado no debería existir”.

Pero aclaró que eliminar una Cámara no debería traducirse automáticamente en una reducción de la representación política.

“Sí creo en una cámara de doble representación”, agregó.

Ceballos explicó que trabaja en una propuesta que contemple un distrito único para elegir 24 legisladores provinciales junto con el gobernador y, posteriormente, una elección intermedia con representantes departamentales.

“En la elección intermedia se elige un cuerpo de legisladores departamentales de tres por departamento que se integran, dos por la mayoría o primera minoría y uno por la segunda minoría”, detalló.

Su propuesta contempla además procedimientos diferentes para determinadas decisiones.

El Presupuesto, la Cuenta de Inversión, la designación de jueces y los juicios políticos podrían requerir mecanismos de doble revisión o mayorías especiales.

“Todos los sistemas son perfectibles, todos los sistemas son discutibles”, aclaró.

Más participación ciudadana y herramientas digitales

Ceballos propuso también modernizar los mecanismos de democracia semidirecta.

“Hay que llevar los mecanismos de democracia semidirecta, la iniciativa, la revocatoria, el referéndum a los mecanismos digitales para que la sociedad pueda participar”, sostuvo.

El objetivo es que la ciudadanía no intervenga solamente al momento de votar.

“Que pueda participar no solo en la evaluación de una ley, que pueda participar en el proceso de sanción de una ley y que los legisladores tengan que abrir las comisiones a la opinión de la ciudadanía”, planteó.

Según señaló, actualmente la tecnología permite implementar mecanismos que décadas atrás resultaban complejos o costosos.

“Ahora lo podés hacer por el teléfono”, afirmó.

Ceballos recordó además la trayectoria tecnológica de San Luis.

“La provincia de San Luis fue señera con la Autopista de la Información, con el WiFi gratuito universal”, destacó.

Y planteó profundizar ese camino.

“Sigamos avanzando en esa línea. Asumamos el desafío. Asumamos el desafío de pensar el futuro”.

Incluso abrió la puerta a una discusión más profunda.

“¿Por qué no discutir el voto electrónico sin necesidad de ir a las escuelas?”, preguntó.

Revocatoria y control ciudadano

Ceballos recordó que la Constitución actual ya contempla mecanismos de revocatoria de mandato.

“Está consagrada la revocatoria de mandatos”, explicó.

Según señaló, una iniciativa ciudadana puede promover una consulta para determinar si un gobernador, intendente, legislador o concejal debe continuar en el cargo.

Para que ello ocurra debe existir una causa fundada y una cantidad determinada de adhesiones.

“Tiene que ser de manera fundada. Tiene que tener un nivel de consenso mínimo de adhesión de la ciudadanía de acuerdo al padrón que representa ese legislador o ese gobernante”, señaló.

El desafío, sostuvo, consiste en hacer efectivas esas herramientas.

“Está consagrado. Démosle corpus, pongámoslo en la realidad”.

“No discutamos para cuidar la quintita”

Sobre el final, Ceballos pidió evitar que las modificaciones institucionales se diseñen de acuerdo con intereses personales o sectoriales.

“No discutamos si el diseño institucional me va a permitir que cuando yo no sea gobernador poder poner un amigo, una amiga. Acá somos pocos y nos conocemos mucho”, afirmó.

Luego lanzó una de las frases más fuertes de la entrevista:

“Animémonos a mirar para arriba, no para abajo, para el ombligo”.

Reconoció incluso que su posición puede generar discrepancias dentro de la misma coalición de la que forma parte.

Y resumió el riesgo que pretende evitar con otra expresión: “Hay que cuidar la quintita”.

Ceballos aseguró que pretende participar activamente de la discusión.

“Yo no sé si voy a vivir 40 años más para ver otra próxima reforma constitucional y todo lo que a mí me ha brindado el pueblo de San Luis y mi partido, la Unión Cívica Radical, a esta altura de mi vida lo voy a poner al servicio de la discusión con respeto, con tolerancia, sabiendo que nadie tiene la verdad revelada”.

Finalmente llevó el debate a una dimensión personal.

“Acá están definiendo el futuro de mi nieto, que es lo más lindo que yo tengo en mi vida y ante eso me paro contra cualquiera”.

Y concluyó: “Me parece que hay que discutir el futuro”.

Javier Furlotti

Administrador VM Multimedia

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