Fuerza Aérea Argentina celebra 114 años: un aniversario diferente para Villa Reynolds tras el retiro de los A-4AR

La Fuerza Aérea Argentina conmemora este lunes 10 de agosto el 114° aniversario de los orígenes de la aviación militar nacional. La fecha tiene este año un significado especial para San Luis y particularmente para Villa Reynolds: es la primera celebración después de la desprogramación de los A-4AR Fightinghawk, aeronaves que durante casi tres décadas estuvieron estrechamente ligadas a la V Brigada Aérea.
El Día de la Fuerza Aérea Argentina recuerda la creación de la Escuela de Aviación Militar, ocurrida el 10 de agosto de 1912. A partir de aquel acontecimiento comenzó a construirse una historia de más de un siglo que mantiene una profunda vinculación con la provincia de San Luis.
El comienzo de la aviación militar argentina
Los orígenes se remontan al gobierno del presidente Roque Sáenz Peña, quien el 10 de agosto de 1912 firmó el decreto que permitió la creación de la Escuela de Aviación Militar.
La institución comenzó a funcionar en El Palomar, provincia de Buenos Aires, y se convirtió en el primer organismo estatal dedicado específicamente a la formación de aviadores militares.
En aquellos primeros pasos tuvo un papel importante el Aero Club Argentino, que aportó instalaciones, material aeronáutico, profesores y asesoramiento.
Con el paso de las décadas, la aviación militar fue adquiriendo una estructura propia. El 4 de enero de 1945, con la creación de la Secretaría de Aeronáutica, alcanzó autonomía institucional respecto del Ejército.
Posteriormente, en 1954, el 10 de agosto fue establecido oficialmente como Día de la Fuerza Aérea Argentina, en reconocimiento a la creación de aquella primera Escuela de Aviación Militar.
Villa Reynolds y una historia ligada a los aviones de combate
En San Luis, hablar de la Fuerza Aérea significa inevitablemente hablar de Villa Reynolds y de la V Brigada Aérea, una de las unidades históricamente vinculadas con la aviación de combate argentina.
Durante décadas, su actividad aérea formó parte del paisaje cotidiano de Villa Reynolds, Villa Mercedes y localidades cercanas.
Pero el aniversario número 114 llega en medio de una profunda transformación.
El 14 de mayo de 2026, el jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Gustavo Javier Valverde, comunicó en Villa Reynolds la desprogramación definitiva del sistema de armas A-4AR Fightinghawk.
La medida puso fin a casi tres décadas de operaciones de estas aeronaves y cerró una etapa especialmente significativa para la V Brigada Aérea.
El adiós a una familia histórica
El retiro de los Fightinghawk tuvo un significado que excede a Villa Reynolds. Su salida marcó también el final de casi seis décadas de presencia de la familia A-4 Skyhawk dentro de la Fuerza Aérea Argentina.
Los primeros A-4 comenzaron a operar en el país durante la década de 1960. Los A-4B y A-4C ocuparon posteriormente un lugar central en la historia de la aviación militar argentina por su participación durante la Guerra de Malvinas de 1982.
Décadas más tarde comenzó el capítulo de los A-4AR Fightinghawk, que arribaron al país a finales de los años 90.
Villa Reynolds se transformó en su principal asiento operativo y la silueta de estos cazabombarderos pasó a formar parte de la identidad aeronáutica de San Luis.
Durante casi 30 años participaron en ejercicios, despliegues, tareas de adiestramiento y diferentes operaciones de vigilancia.
Una nueva generación para la Fuerza Aérea
El retiro de los A-4AR coincide con un proceso de renovación de las capacidades de combate argentinas, marcado por la incorporación de los F-16 Fighting Falcon adquiridos a Dinamarca.
La llegada del nuevo sistema de armas abre una etapa diferente para la Fuerza Aérea luego de años de limitaciones en su capacidad de combate supersónico.
Para la V Brigada Aérea, mientras tanto, la despedida de los Fightinghawk representa un punto de inflexión después de décadas en las que los A-4 estuvieron directamente asociados con Villa Reynolds.
114 años de historia
Desde aquella Escuela de Aviación Militar creada en 1912 hasta la actualidad, generaciones de pilotos, mecánicos, técnicos, soldados, profesionales y personal civil formaron parte de la historia de la Fuerza Aérea Argentina.
Además de su misión vinculada con la defensa y vigilancia del espacio aéreo nacional, la institución desarrolla operaciones de transporte, búsqueda y rescate, apoyo logístico, actividad antártica y asistencia frente a emergencias y catástrofes.
Por eso, el aniversario de este 10 de agosto combina historia y transformación.
En San Luis tiene además un componente particular: por primera vez en casi tres décadas, el Día de la Fuerza Aérea encuentra a la V Brigada Aérea de Villa Reynolds sin aquellos A-4AR Fightinghawk que se habían convertido en parte inseparable de sus cielos.



