La Mañana de Mercedes

Villa Mercedes: Soledad Martínez, una vida dedicada a proteger a los animales y un fuerte reclamo para que la Justicia actúe

La responsable del Refugio de Contención Animal repasó más de dos décadas de trabajo en el proteccionismo, destacó el crecimiento de las políticas de bienestar animal en la ciudad y cuestionó la falta de respuestas judiciales frente a los casos de maltrato.

Hablar de protección animal en Villa Mercedes es hablar de Soledad Martínez. Hace más de dos décadas decidió involucrarse en una causa que, por aquellos años, tenía muy poca visibilidad: rescatar animales abandonados, impulsar las primeras campañas de castración y concientizar a una comunidad que todavía no incorporaba la tenencia responsable como parte de la vida cotidiana.

Durante una extensa entrevista, la actual responsable del Refugio de Contención Animal repasó ese recorrido, recordó los inicios del movimiento proteccionista y aseguró que, pese a los avances logrados, aún queda una deuda pendiente: lograr que la Justicia actúe con firmeza frente a quienes maltratan animales.

«Empezamos hace más de veinte años porque no podíamos seguir naturalizando ver animales lastimados, con sarna o abandonados en la calle. Había que hacer algo», recordó.

Del activismo al trabajo dentro del refugio

Martínez explicó que los primeros años estuvieron marcados por las campañas de castración como única herramienta para controlar la sobrepoblación y evitar el abandono.

Paradójicamente, contó que quienes integraban aquellos primeros grupos proteccionistas estaban en contra de la existencia de refugios.

«No porque no quisiéramos ayudar, sino porque entendíamos que un refugio debía ser siempre el último recurso. Lo ideal era que no existiera porque eso significaría que la sociedad había aprendido a cuidar a sus animales», señaló.

Con el paso del tiempo la realidad cambió. Hoy es ella quien conduce el Refugio de Contención Animal municipal y reconoce que le tocó afrontar uno de los mayores desafíos de su vida.

«Entramos prácticamente para empezar de cero. Había muchísimo por hacer y un enorme equipo de profesionales comprometidos con cambiar esa realidad», sostuvo.

Un cambio profundo en Villa Mercedes

Para Martínez, uno de los mayores logros fue transformar el concepto del refugio.

Actualmente el trabajo no se limita al rescate de animales, sino que incluye campañas permanentes de castración, vacunación, educación y prevención.

Según explicó, hoy el municipio cuenta con seis veterinarios dedicados exclusivamente a la atención de animales de la ciudad, castraciones todos los días, vacunaciones semanales, operativos masivos en distintos barrios y charlas educativas en establecimientos escolares.

«La educación empieza por los chicos. Si logramos que ellos entiendan el respeto por los animales, esa enseñanza llega a toda la familia», afirmó.

También destacó que la comunidad comenzó a modificar muchas conductas, aunque todavía persisten situaciones de abandono y maltrato.

La responsabilidad no termina con la adopción

Uno de los mensajes más reiterados durante la entrevista fue la necesidad de asumir que una mascota implica un compromiso para toda la vida.

Martínez sostuvo que muchas personas abandonan a sus animales cuando envejecen, cuando enferman o cuando cambian sus condiciones de vida.

«Antes de adoptar hay que pensar si realmente vamos a poder alimentarlo, vacunarlo y cuidarlo. Un animal depende completamente de nosotros», expresó.

«Tenemos una Justicia totalmente ausente»

La parte más crítica de la entrevista estuvo dirigida al funcionamiento del sistema judicial.

Martínez aseguró que, desde que comenzó su gestión en el refugio, existen 133 denuncias por maltrato animal que no terminaron con condenas.

«Eso significa que los maltratadores siguen libres mientras nosotros seguimos recuperando animales», lamentó.

La proteccionista explicó que el personal municipal realiza rescates junto a la Policía, aporta informes veterinarios y acompaña todo el proceso administrativo.

Sin embargo, considera que muchas investigaciones no avanzan como deberían.

El caso de la yegua que volvió con sus antiguos dueños

Uno de los episodios que más indignación le genera es la restitución de una yegua que permaneció aproximadamente nueve meses bajo cuidado del refugio.

El animal había sido encontrado en un estado de extrema vulnerabilidad, recién parido, con lesiones, signos de desnutrición y graves condiciones de abandono.

Durante meses recibió tratamiento veterinario, alimentación especial y cuidados permanentes hasta lograr recuperarse.

Sin embargo, posteriormente fue devuelto por decisión del Tribunal Municipal de Faltas a las personas que anteriormente lo tenían.

Martínez aseguró que no comparte esa resolución y sostuvo que solicitó acceder al expediente para conocer los fundamentos de la medida.

También cuestionó que, según su visión, el esfuerzo económico y humano realizado para recuperar al animal termina perdiéndose cuando vuelve a un entorno donde considera que existe riesgo de reincidencia.

Pedido de explicaciones y revisión institucional

La responsable del refugio sostuvo que continuará utilizando todas las herramientas legales disponibles para conocer el contenido del expediente y reclamar respuestas.

Además, planteó que el Concejo Deliberante debería revisar las ordenanzas relacionadas con la protección animal y fortalecer las herramientas para sancionar los casos de maltrato.

En ese sentido invitó a todos los concejales, sin distinción política, a recorrer las instalaciones del refugio y conocer de primera mano el trabajo que allí se desarrolla todos los días.

«No alcanza con rescatar»

Martínez insistió en que el problema no se resolverá únicamente con rescates.

Consideró imprescindible fortalecer la educación, promover la castración, fomentar la adopción responsable y lograr que las denuncias por maltrato tengan consecuencias concretas.

«La sociedad cambió muchísimo, pero necesitamos que quienes tienen la responsabilidad de aplicar la ley también hagan su parte», afirmó.

Finalmente destacó el compromiso del equipo veterinario y de todos los trabajadores del refugio, quienes muchas veces extienden su jornada laboral para atender emergencias o permanecer durante horas acompañando a animales en estado crítico.

«Yo amo lo que hago y voy a seguir defendiendo la vida desde el lugar que me toque. Ojalá todo esto sirva para que las cosas cambien y para que los animales tengan la protección que merecen», concluyó.

Javier Furlotti

Administrador VM Multimedia

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