Economía

Casi 4 de cada 10 chicos tienen dificultades para acceder a ropa y calzado en Argentina

Un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA reveló que el 37,5% de los niños y adolescentes atravesó problemas económicos para comprar indumentaria durante el último año. La situación se agrava entre los sectores más vulnerables. Los datos oficiales del INDEC muestran, además, que la pobreza alcanzaba al 45,5% de los menores en la región de Cuyo.

Las dificultades económicas de las familias argentinas continúan impactando sobre aspectos básicos de la vida de niños y adolescentes. Un estudio del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina reveló que el 37,5% de los chicos de entre 0 y 17 años tuvo dificultades para comprar ropa o calzado por motivos económicos durante los últimos 12 meses.

El dato surge del informe Infancia en la Argentina: avances en la coyuntura, deudas estructurales, elaborado sobre información correspondiente a 2025.

Dentro de ese 37,5%, un 13,6% atravesó dificultades muchas veces y otro 23,9% las experimentó en algunas oportunidades.

La problemática presenta fuertes diferencias según la situación socioeconómica de cada hogar. En el estrato considerado “muy bajo”, el porcentaje de chicos afectados llega al 58,3%, mientras que entre los sectores medio-altos desciende al 17,8%.

La brecha también aparece al observar los ingresos: entre los niños y adolescentes que viven en hogares pobres, el 48,2% tuvo dificultades para comprar ropa o calzado, frente al 25,2% entre quienes pertenecen a hogares que no se encuentran debajo de la línea de pobreza.

Los adolescentes aparecen entre los más afectados

El relevamiento permite observar diferencias según las edades.

Entre los menores de hasta cuatro años, el 36,7% atravesó dificultades para acceder a indumentaria. La cifra fue del 36,9% entre los chicos de 5 a 12 años y ascendió al 39,2% entre los adolescentes de 13 a 17 años.

La UCA advierte que la falta de indumentaria adecuada excede la dimensión material. La vestimenta también interviene en la construcción de identidad, pertenencia e integración social durante la infancia y adolescencia.

El informe detectó que el 12,3% de los chicos de entre 5 y 17 años vestía de manera diferente a sus pares por razones económicas. Además, un 6,9% se sentía afectado por vestirse distinto.

Otro 27,3% presentó dificultades para formar amistades, un indicador que muestra cómo las privaciones materiales pueden terminar impactando también en los vínculos sociales.

Qué muestran los últimos datos del INDEC

Las cifras de la UCA pueden complementarse con los últimos datos oficiales disponibles sobre pobreza infantil.

Según el INDEC, durante el segundo semestre de 2025 había 8.150.541 niños y adolescentes de hasta 17 años en los 31 aglomerados urbanos relevados. De ellos, 3.445.285 estaban bajo la línea de pobreza, equivalente al 42,3%.

La incidencia aumentaba con la edad: alcanzaba al 35,7% de los chicos de hasta cinco años, al 43,4% de los niños de 6 a 11 y al 45% de los adolescentes de entre 12 y 17 años.

Los números muestran, de todas maneras, una mejora respecto del segundo semestre de 2024, cuando el porcentaje de niños y adolescentes pobres alcanzaba el 52,7%.

En Cuyo, la pobreza infantil llegó al 45,5%

La situación adquiere especial relevancia para San Luis al observar los datos correspondientes a la región de Cuyo, categoría estadística utilizada por el INDEC.

En el segundo semestre de 2025 había 512.827 niños y adolescentes relevados en los aglomerados urbanos de Cuyo y 233.289 estaban debajo de la línea de pobreza.

Esto representa un 45,5%, más de tres puntos por encima del promedio del 42,3% correspondiente al conjunto de los 31 aglomerados urbanos.

La situación era particularmente marcada entre los chicos en edad escolar y los adolescentes: la pobreza alcanzaba al 48% entre los 6 y 11 años y al 48,2% entre los 12 y 17 años.

También en este caso hubo una reducción frente al segundo semestre de 2024, cuando la pobreza infantil en Cuyo había llegado al 55,2%.

Una mejora que convive con privaciones estructurales

Los números reflejan así dos fenómenos simultáneos. Por un lado, los indicadores monetarios de pobreza infantil mostraron una reducción durante 2025. Por otro, una parte considerable de los chicos continúa atravesando privaciones concretas que afectan aspectos esenciales de su vida.

La medición general del INDEC para el segundo semestre de 2025 ubicó a la pobreza en el 28,2% de la población de los 31 aglomerados urbanos, mientras que entre niños y adolescentes el porcentaje llegó al 42,3%.

La diferencia evidencia que la pobreza continúa teniendo una incidencia considerablemente mayor durante la infancia y adolescencia.

El informe de la UCA incorpora otra dimensión a ese escenario: detrás de los indicadores de ingresos aparecen dificultades concretas para satisfacer necesidades tan elementales como comprar ropa o calzado y, al mismo tiempo, consecuencias sobre la integración social y las experiencias cotidianas de los chicos.

Javier Furlotti

Administrador VM Multimedia

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