La Mañana de Mercedes

Villa Mercedes: Tatá Evangelista, una vida dedicada a enseñar y dejar huellas

La histórica docente repasó su trayectoria, recordó cómo nació su proyecto de alfabetización durante la pandemia y habló del trabajo que actualmente desarrolla desde los espacios culturales municipales. “Así debe ser el conocimiento”, sostuvo al defender la importancia de transmitir lo aprendido a las nuevas generaciones.

Cristina “Tatá” Evangelista lleva buena parte de su vida ligada a la educación. La jubilación pudo haber marcado el cierre de una etapa, pero ocurrió exactamente lo contrario: encontró nuevas maneras de enseñar, acompañar y trasladar su experiencia a la comunidad.

En una entrevista con La Mañana de Mercedes, Evangelista recordó que se jubiló justo cuando comenzó la pandemia. Mientras las escuelas atravesaban las restricciones y la educación se trasladaba a los hogares, comenzó a preocuparse especialmente por aquellos chicos que podían quedar rezagados en el aprendizaje de la lectura y la escritura.

La respuesta fue tan sencilla como contundente: colocó un pizarrón en la vereda de su casa anunciando que enseñaba a leer y escribir gratuitamente.

La convocatoria rápidamente superó sus expectativas. A partir de aquella experiencia comenzó a delinear distintas acciones destinadas a acompañar a quienes tenían dificultades con la lectoescritura y posteriormente surgió un plan de alfabetización que trascendió Villa Mercedes.

“Eso fue un éxito acá en la ciudad, pero también en San Luis y lo llevamos hasta Río Cuarto”, recordó Evangelista durante la entrevista.

Su experiencia continúa teniendo repercusión. En febrero de este año, medios de Río Cuarto volvieron a destacar su historia y el desarrollo de “Leer y escribir en comunidad”, una iniciativa que contempla materiales destinados a niños, jóvenes y adultos.

Del aula a la cultura

Lejos de detener su actividad después de jubilarse, Tatá actualmente desarrolla tareas vinculadas con la Biblioteca Alberdi, el Museo Betbeder y los archivos históricos municipales.

Según explicó, las diferentes áreas trabajan de manera articulada, como si fueran una única institución. La intención es que las actividades culturales permitan recuperar historias, objetos y protagonistas de Villa Mercedes, pero también generar espacios donde los vecinos puedan encontrarse.

Uno de los ejemplos mencionados durante la entrevista fue una exposición de automóviles de colección pertenecientes a Miguel Torres, que permitió además reunir historias vinculadas con aficionados y protagonistas del mundo automotor mercedino.

Evangelista también desarrolla desde hace tres años un proyecto junto a la profesora Marcela Sosa y jóvenes de una fundación, donde incorporaron enseñanza de inglés y actividades de escritura creativa.

“Ver cómo avanzan, cómo le ponen garra, es una locura”, expresó sobre esa experiencia.

Recuperar la historia de la televisión mercedina

La conversación también dejó planteado un nuevo proyecto cultural.

Durante la entrevista surgió la posibilidad de organizar en la Biblioteca Alberdi una exposición con antiguos equipos utilizados por productoras y canales de televisión de Villa Mercedes.

La propuesta nació a partir del trabajo de recuperación y restauración de cámaras, consolas, grabadores y otros elementos históricos realizado por Francisco Furlotti. La intención es complementar los equipos con testimonios de quienes protagonizaron distintas etapas de la televisión local.

“Propongamos y hagamos”, fue la respuesta ante la posibilidad de concretar la muestra.

La Fiesta Municipal de la Torta Frita

Otro de los anuncios destacados fue la realización de la primera Fiesta Municipal de la Torta Frita, prevista para este sábado desde las 10 en el Complejo Nativista Héctor Aubert.

La propuesta tendrá un fuerte componente familiar y tradicional, con tortas fritas, mate, chocolate, espectáculos y una competencia para elegir las mejores preparaciones.

El reconocimiento llevará el nombre de “Dominga Pedernera”, madre de Juan Esteban Pedernera.

Evangelista explicó que la elección busca rescatar del olvido la historia de una mujer sobre la cual existen pocos registros, pero que tuvo un papel fundamental en la formación familiar del prócer puntano.

“Nos pareció justo desempolvar la historia de Dominga y ponerla en algo que sea tan familiar, tan tradicional y tan nuestro como la torta frita”, explicó.

La jornada se extenderá aproximadamente hasta las 16 o 17 y contará con un jurado encargado de seleccionar el primero, segundo y tercer puesto.

El conocimiento como legado

A lo largo de la entrevista apareció permanentemente una idea que atraviesa la trayectoria de Evangelista: enseñar no solamente significa transmitir contenidos dentro de un aula.

Para Tatá, también implica recorrer los barrios, escuchar a los vecinos, compartir experiencias y permitir que las nuevas generaciones se apropien del conocimiento acumulado.

Al finalizar la conversación, la reflexión sintetizó buena parte de una vida dedicada a esa tarea.

“Así debe ser el conocimiento”, afirmó Evangelista cuando se habló de la importancia de transmitir lo aprendido y ponerlo a disposición de los demás.

Una filosofía que comenzó en las aulas rurales, continuó con aquel pizarrón colocado en una vereda durante la pandemia y que hoy sigue vigente en bibliotecas, archivos, proyectos culturales y cada espacio donde Tatá Evangelista encuentra una nueva oportunidad para enseñar.La histórica docente repasó su trayectoria, recordó cómo nació su proyecto de alfabetización durante la pandemia y habló del trabajo que actualmente desarrolla desde los espacios culturales municipales. “Así debe ser el conocimiento”, sostuvo al defender la importancia de transmitir lo aprendido a las nuevas generaciones.

Cristina “Tatá” Evangelista lleva buena parte de su vida ligada a la educación. La jubilación pudo haber marcado el cierre de una etapa, pero ocurrió exactamente lo contrario: encontró nuevas maneras de enseñar, acompañar y trasladar su experiencia a la comunidad.

En una entrevista con La Mañana de Mercedes, Evangelista recordó que se jubiló justo cuando comenzó la pandemia. Mientras las escuelas atravesaban las restricciones y la educación se trasladaba a los hogares, comenzó a preocuparse especialmente por aquellos chicos que podían quedar rezagados en el aprendizaje de la lectura y la escritura.

La respuesta fue tan sencilla como contundente: colocó un pizarrón en la vereda de su casa anunciando que enseñaba a leer y escribir gratuitamente.

La convocatoria rápidamente superó sus expectativas. A partir de aquella experiencia comenzó a delinear distintas acciones destinadas a acompañar a quienes tenían dificultades con la lectoescritura y posteriormente surgió un plan de alfabetización que trascendió Villa Mercedes.

“Eso fue un éxito acá en la ciudad, pero también en San Luis y lo llevamos hasta Río Cuarto”, recordó Evangelista durante la entrevista.

Su experiencia continúa teniendo repercusión. En febrero de este año, medios de Río Cuarto volvieron a destacar su historia y el desarrollo de “Leer y escribir en comunidad”, una iniciativa que contempla materiales destinados a niños, jóvenes y adultos.

Del aula a la cultura

Lejos de detener su actividad después de jubilarse, Tatá actualmente desarrolla tareas vinculadas con la Biblioteca Alberdi, el Museo Betbeder y los archivos históricos municipales.

Según explicó, las diferentes áreas trabajan de manera articulada, como si fueran una única institución. La intención es que las actividades culturales permitan recuperar historias, objetos y protagonistas de Villa Mercedes, pero también generar espacios donde los vecinos puedan encontrarse.

Uno de los ejemplos mencionados durante la entrevista fue una exposición de automóviles de colección pertenecientes a Miguel Torres, que permitió además reunir historias vinculadas con aficionados y protagonistas del mundo automotor mercedino.

Evangelista también desarrolla desde hace tres años un proyecto junto a la profesora Marcela Sosa y jóvenes de una fundación, donde incorporaron enseñanza de inglés y actividades de escritura creativa.

“Ver cómo avanzan, cómo le ponen garra, es una locura”, expresó sobre esa experiencia.

Recuperar la historia de la televisión mercedina

La conversación también dejó planteado un nuevo proyecto cultural.

Durante la entrevista surgió la posibilidad de organizar en la Biblioteca Alberdi una exposición con antiguos equipos utilizados por productoras y canales de televisión de Villa Mercedes.

La propuesta nació a partir del trabajo de recuperación y restauración de cámaras, consolas, grabadores y otros elementos históricos realizado por Francisco Furlotti. La intención es complementar los equipos con testimonios de quienes protagonizaron distintas etapas de la televisión local.

“Propongamos y hagamos”, fue la respuesta ante la posibilidad de concretar la muestra.

La Fiesta Municipal de la Torta Frita

Otro de los anuncios destacados fue la realización de la primera Fiesta Municipal de la Torta Frita, prevista para este sábado desde las 10 en el Complejo Nativista Héctor Aubert.

La propuesta tendrá un fuerte componente familiar y tradicional, con tortas fritas, mate, chocolate, espectáculos y una competencia para elegir las mejores preparaciones.

El reconocimiento llevará el nombre de “Dominga Pedernera”, madre de Juan Esteban Pedernera.

Evangelista explicó que la elección busca rescatar del olvido la historia de una mujer sobre la cual existen pocos registros, pero que tuvo un papel fundamental en la formación familiar del prócer puntano.

“Nos pareció justo desempolvar la historia de Dominga y ponerla en algo que sea tan familiar, tan tradicional y tan nuestro como la torta frita”, explicó.

La jornada se extenderá aproximadamente hasta las 16 o 17 y contará con un jurado encargado de seleccionar el primero, segundo y tercer puesto.

El conocimiento como legado

A lo largo de la entrevista apareció permanentemente una idea que atraviesa la trayectoria de Evangelista: enseñar no solamente significa transmitir contenidos dentro de un aula.

Para Tatá, también implica recorrer los barrios, escuchar a los vecinos, compartir experiencias y permitir que las nuevas generaciones se apropien del conocimiento acumulado.

Al finalizar la conversación, la reflexión sintetizó buena parte de una vida dedicada a esa tarea.

“Así debe ser el conocimiento”, afirmó Evangelista cuando se habló de la importancia de transmitir lo aprendido y ponerlo a disposición de los demás.

Una filosofía que comenzó en las aulas rurales, continuó con aquel pizarrón colocado en una vereda durante la pandemia y que hoy sigue vigente en bibliotecas, archivos, proyectos culturales y cada espacio donde Tatá Evangelista encuentra una nueva oportunidad para enseñar.

Javier Furlotti

Administrador VM Multimedia

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